Entrevista a Gastón Navarro (ADUMEFEDUN)

Estos días han sido cruciales para los gremios docentes, ya que han tomado definiciones para continuar con la lucha en reclamo del salario docente que no supera el 15% cuando la inflación le va sacando ventaja y cada vez más, en tanto el gobierno no se siente a discutir, y por el ajuste presupuestario que están sufriendo las Universidades, como la UNAJ (Universidad Nacional Arturo Jauretche) que avizoran la posibilidad de no poder continuar en pie. Esto quiere decir que lo que está puesto en tela de juicio es la continuidad de la educación pública y gratuita y su calidad.

Desde Revista Universitaria realizamos una entrevista al Lic. Gastón Navarro, de ADUME, Miembro de la Comisión Directiva de la Federación de Docentes de las Universidades (FEDUN).

 

RU: ¿Cómo afecta a los docentes universitarios la situación económica?

GN: Gravemente. La pérdida de poder adquisitivo del salario desde diciembre del 2015 se suma al ajuste exigido por el acuerdo con el Fondo Monetario Internacional. Esto va a hacer que se profundice la gravedad de nuestra situación económica y social, y exista un grado de conflictividad mucho mayor.

Hay un informe de la Universidad de Avellaneda, en la cual se analiza que la inflación acumulada desde que asumió Macri y se proyecta hasta el 2019, cuando concluye su mandato y es de 163%, es decir 90 puntos más de lo que ellos habían proyectado; también refleja el informe que solamente la deuda externa va a alcanzar el año que viene el 52,6% del Producto Bruto Interno, vale decir un 25% más que en el 2015. Por otro lado los intereses de la deuda van a ser alrededor de 3 puntos del PBI el año que viene, más del doble respecto a 2015.

Dentro del acuerdo también se planea un congelamiento en las paritarias del sector público con un techo del 8%, y teniendo en cuenta que uno de los sector que más va a perder es el de los estatales, que ya está estipulado que la pérdida del poder adquisitivo va a ser alrededor del 13% en un año, va a seguir incrementándose el desempleo.

 

RU: O sea, que se privilegia al sector financiero y las grandes compañías antes que la educación…

GN: Así es. Por ejemplo, otro de los datos que arroja es la caída de 20 puntos en la inversión pública en relación al año 2014, es decir, inflación, desempleo, congelamiento de las paritarias, pérdida del poder adquisitivo, caída de la inversión pública, endeudamiento externo cada vez más grande y galopante, pago de intereses de deuda conjuntamente con los intereses de las Lebacs que superan en los números oficiales de inversión para la educación, vale decir que estamos pagando más en servicio de deuda y la timba financiera que lo que se está invirtiendo en educación.

Nos espera un panorama muy oscuro, un gobierno que se está endeudando como nunca, récord mundial en lo que llaman carry trade que es la bicicleta financiera, todo eso lleva a que solamente unos pocos hagan negocios con la Argentina y que la mayoría estemos financiando con nuestro trabajo esa enorme expoliación e intereses de deuda que se están llevando al exterior, estamos frente a un modelo de concentración y transferencia de renta nacional al exterior a través de una economía financiarizada.

 

RU: Además, estamos a contramano de la tendencia proteccionista mundial…

GN: Exactamente. Esta situación económica financiera que nos impone Macri y el FMI, busca que Argentina se “abra al mundo” mientras los países centrales o dominantes tienden a proteger sus industrias y los salarios.

El gobierno macrista al igual que el de Ongania y Videla, utilizan el Estado para garantizarle los negocios a unos pocos a costa de la desindustrialización, del ajuste del salario de la mayoría de los argentinos y argentinas, del brutal tarifazo y del retroceso de nuestros derechos.

Uno de ellos es el de nuestros jubilados y pensionados. Hay un punto de inflexión que es en diciembre de 2017 con la reforma previsional; en ese momento, una gran porción de los sectores que estaban en el cacerolazo habían votado a Cambiemos, y se daban cuenta que habían sido estafados. Con el correr de los días el macrismo y sus aliados siguen cayendo estrepitosamente en las encuestas.

 

 

RU: ¿Cómo afectan estas políticas al sistema universitario?

GN: Estas políticas debilitan la educación pública y gratuita y fortalecen la mercantilización y privatización de la educación.

Para la gobernadora Vidal “nadie que nace pobre llega a la universidad”. No les interesa invertir en educación, la reciente explosión de una garrafa en una escuela en Buenos Aires es un lamentable ejemplo de lo que estamos viviendo, se llevó la vida de la vicedirectora y de un auxiliar. Cuántas escuelas están en situaciones de precariedad en nuestro país.

No hay un cumplimiento del presupuesto estipulado, en algunas universidades hay demoras de tres meses, se han paralizado obras de infraestructura, hay un ajuste encubierto por la escalada inflacionaria y la pérdida del poder adquisitivo. De marzo de este año hasta junio en promedio en todo el país hay un 11% de inflación y un cuadro tarifario dolarizado insoportable y el gobierno no demuestra intenciones de sentarse a negociar, no quiere paritarias.

Frente a este panorama es que decidimos convocar a un paro de 48 horas desde el lunes 6 de agosto como primera medida de fuerza.

 

RU: ¿Qué propuesta concisa le piden al gobierno?

GN: En realidad todavía FEDUN (y las otras federaciones) no han sido convocadas a una nueva reunión paritaria, luego del ofrecimiento por parte del gobierno del 15% en cuotas, donde una de ellas sería en 2019. Lo que se va a proponer es un aumento salarial acorde a la pérdida del poder adquisitivo y a la inflación. Y que la paritaria cumpla con el Convenio Colectivo de Trabajo y la recomposición del nomenclador docente.

La situación es perdida permanente, en dos años y medio cada profesor universitario perdió 65 mil pesos, se hace insostenible.

 

RU: ¿Cuál es el plan de lucha de los docentes universitarios?

GN: Paro de 48 horas el 6 y el 7 de agosto en todas las universidades del país, como primera parte de un plan; no significa que sea la única acción de lucha que vamos a llevar, sino que puede ser la primera de una serie de acciones que vamos a impulsar durante todo el semestre, si no se llega a un acuerdo.

Hemos llamado al estado de alerta y movilización y creemos importante dar a conocer conjuntamente con todos los claustros cual es la situación de la universidad argentina. 

Se necesita una propuesta seria y entender que si Macri está diciendo que le preocupa la universidad, nosotros entendemos que la única verdad es la realidad, y la realidad que estamos viviendo los argentinos es una enorme pérdida del poder adquisitivo, aumento de la pobreza y un nivel de deuda que sigue creciendo y que nos afecta de manera directa como trabajadores. El gobierno es consciente del nivel de conflicto que se está gestando, y su decisión por decreto que involucra a las Fuerzas Armadas en la seguridad interior, no es aislada, sabemos que la represión es la sombra del ajuste.

 

 

RU: Frente a ese panorama, ¿qué opinan de la realidad gremial mendocina?

GN: Entendemos, y hoy más que nunca, que la disputa es “nación-antinación”, y Macri y Cambiemos son la expresión política del campo antinacional.

Frente a eso del otro lado tiene que haber un gran arco sindical, político, social y universitario que exprese al campo nacional y que enfrente a Macri y sus políticas. Somos muchos los que pensamos así, hemos estado motorizando esto desde FEDUN, nuestro secretario general Daniel Ricci es un gran promotor de la unidad. Y en Mendoza con ADUME, estamos en conversación permanente con representantes de otros gremios y del movimiento estudiantil, quienes han sido permanentes generadores de la unidad.

Por todo esto apoyamos e impulsamos la unidad de los trabajadores y trabajadoras, entendemos que no es momento de más fracturas y que quienes promuevan divisiones terminan siendo cómplices del ajuste.