Entrevista a Carolina Moltrazio — Coodinadoora nacional de MILES — Ciclo de Entrevistas a Dirigentes Nacionales

Desde Revista Universitaria entrevistamos a Carolina Moltrazio coodinadoora nacional de la agrupación MILES, continuando de esta manera con el Ciclo de Entrevistas a dirigentes nacionales para consultar su opinión sobre la situación nacional y en particular, de la Educación Pública y Gratuita en nuestro país.

 

Revista Universitaria: ¿Qué opinas de la situación económica, política y social que atraviesa nuestro país y la región?

Carolina Moltrazio: Despidos masivos, cierres de PyMES, pérdida del poder adquisitivo, tarifazos, achicamiento del estado, desguace de la industria nacional, persecución política y represión social, son algunas de las medidas que retratan la situación que están atravesando las familias argentinas y que expresan la decisión del macrismo de profundizar los niveles de exclusión y enriquecimiento de sus amigos “los grandes pulpos financieros”. 


Sin embargo, dicha situación no puede ser sólo analizada desde nuestro lugar, sino que debemos proponer un análisis global, para entender dónde estamos parados y hacia dónde vamos.


En ese sentido, a pesar del oscuro contexto y de haber retrocedido en los espacios de gobierno, entendemos que existe una oportunidad abierta a nivel mundial a partir de una guerra interimperialista financiera que han no se ha resuelto. Identificamos 4 grandes actores en este juego: el Unipolarismo Financiero Continental (centrado en EEUU, Washington y el Complejo Financiero Industrial Militar); el Unipolarismo Financiero Global (entrado en la RED Global de Cities Financieras — Londres/Wall Street/ Hong Kong/etc) y los Multipolares No-Financieros: los BRICS y el Humanismo Ecuménico e Interreligioso (red de las grandes religiones humanistas). La contradicción principal mundial tiene como polos antagónicos a los dos primeros: jugadores que ocupan en diferentes proporciones los gobiernos de nuestra región, que lo financiero los iguala, pero sus intereses los dividen. Es en el marco de esa disputa, que para el Multipolarismo Latinoamericano sigue abierta la posibilidad de volver a ser gobierno, en alianza con los BRICS y el Humanismo Ecuménico. Esta crisis no resuelta marca la oportunidad histórica de avanzar con proyecto propio; dependerá de los actores del campo popular desarrollar las inteligencias necesarias para forjar la fuerza que nos permita recuperar la iniciativa y volver a ser gobierno.

R.U: ¿Que opinión te merece la situación educativa nacional?


C.M:En primer lugar, recuperar lo evidente: lo que considerábamos amenazas antes de la asunción del macrismo del Gobierno Nacional, se hicieron rápidamente hecho concreto, confirmando las intenciones de una alianza con tintes privatistas. Por mencionar algunas, un presupuesto de ajuste con disminución de los gastos en funcionamiento e infraestructura, reducción de los planes de becas, recorte en ciencia y técnica, congelamiento de la planta docente y ofertas salariales de hambre. Todo en el marco de un contexto de pérdida de poder adquisitivo de los/as trabajadores que ha puesto en peligro el acceso y la permanencia de nuestros compañeros/ras. Las primeras generaciones son también las primeras que han abandonado las aulas este año, con altos niveles de deserción, con una matricula que se compone en muchos lugares de estudiantes  de la ciudad sede y con otros tantos provenientes de instituciones educativas privadas.

Estos datos son indicadores que hablan de la realidad o no de la educación como un derecho, de la heterogeneidad o la elitización de las casas de estudio. A lo cual se le agrega la fuerte deslegitimación de la EP, con evaluaciones estandarizadas que analizan nuestro trabajo y nuestro rendimiento con criterios recetados por organismos transnacionales y el ataque a los movimientos sociales, políticos y gremios con discursos que atentan sobre lo legítimo de protestar por nuestros derechos.


Sin perjuicio de esto, nos parece válido decir que a pesar de la adversidad de la situación hemos logrado que no nos saquen la política. Y lo traigo en relación a la pregunta planteada, porque en una situación generalizada de ataque y amedrentamiento, no dejamos de dar pelea, de ocupar de la calle, de encontrarnos estudiantes, docentes y no docentes para levantar nuestras banderas, marcando una decisión, poniendo resistencias y avanzando en algunos aspectos.

R.U: ¿Qué desafíos tiene el movimiento estudiantil al cumplirse 100 años de la Reforma Universitaria?

C.M: Hay un primer gran desafío que tiene que ver con cómo queremos llegar y atravesar este 2018. Tenemos que transitarlo todos juntos: los y las trabajadores obreros, técnicos y profesionales  y los/as estudiantes (laburantes en formación); los que están en esta vereda por una sociedad justa e igualitaria; el enemigo en esta película es el macrismo, eso tiene que estar claro para no perdernos en los quilombos, no confundirnos y errarle al golpe. Tenemos que caminarlo en UNIDAD y esa unidad tiene que construirse en la calle, en mesas en dónde estemos expresados todos/das, con respeto a la diversidad de historias e identidades.


Estos planteos valen para el movimiento estudiantil de cara al año que abre: forjar la unidad en nuestro seno para fortalecer los centros y federaciones. Nuestras herramientas gremiales tienen que ser el instrumento desde el cual empujar nuestro plan político,  definir en qué lugar queremos poner la universidad pública, para qué, por qué y para quién.
Desde el   FUNE – Frente Universitario Nacional por la Emancipación de los Pueblos – venimos contribuyendo de alguna forma a este trabajo, espacio amplio y representativo de unas 50 conducciones de centros y federaciones de toda la Argentina, cuyo espíritu es la unidad en la heterogeneidad. Espacio que se enorgullece por los grados de protagonismo logrados en las peleas nacionales planteadas, por los lazos tendidos con el movimiento obrero organizado y los trabajadores de la economía popular en las peleas compartidas. Orgullo que no es vanguardia, sino guía de cómo debemos caminar y una dirección que deberá ampliarse y reunir otros actores para construir la potencia necesaria que amerita la pelea.


Este 2018 tendremos el gran desafío de ser ejemplo de UNIDAD. Un nuevo Congreso de renovación de autoridades de la FUA nos encontrará debatiendo el rol y orientación de nuestra máxima representación gremial. Nos posibilitará cuestionar nuevamente una conducción que propone un esquema pobre en participación, una cáscara vacía, que por los niveles de desmovilización y fragmentación que produce terminan siendo funcional a las políticas regresivas de este gobierno. Tendremos la oportunidad de demostrar la madurez que exige el momento para ponerle un freno al avance de la Franja Morada en nuestro país y, de esa forma, a las políticas privatistas del macrismo en la universidad.


Esperamos que los 100 años de la Reforma nos encuentre de esa forma para poder avanzar en las demandas actuales e históricas: reforma integral de la LES; implementación de una  Ley de Derechos Estudiantiles, que contemple necesidades básicas de nuestro claustro; la defensa del presupuesto educativo; así como también repensando la función social de la universidad, con planes de estudio adecuados a necesidades populares; con la formación de profesionales críticos y comprometidos con su pueblo; con una investigación que produzca conocimiento estratégico en pos del desarrollo y la soberanía nacional; con la jerarquización de una extensión/articulación universitaria que permita la adecuación de las políticas educativas  alas demandas locales.