Pizzi y un nuevo conflicto laboral con los trabajadores de la UNCuyo

Esta semana, alrededor de 300 trabajadores y trabajadoras del personal de apoyo académico han sufrido una situación sumamente injusta en cuanto a su actividad laboral. Han sido transferidos del cargo denominado “auxiliar de gestión” a “interino categoría 7 de planta temporaria”. Este pase si bien representa una mejora en cuanto se pasa a formar parte de la planta del personal de la UNCuyo, tiene su contracara: la engañapichanga está en que no se les va a reconocer el ítem de antigüedad en el bono de sueldo.

 

El convenio colectivo de trabajo del personal de apoyo académico firmado en 2006 contempla el reconocimiento de todos los adicionales para los trabajadores. El cargo de “auxiliar de gestión” creado en 2013 mediante la ordenanza 16/2013 y su modificatoria 122/2015, se encuentra por fuera del convenio colectivo. En agosto de 2017 se aprobó el acta paritaria en donde se acordó aprobar el procedimiento de la modificacion de la situacion de revista del personal con cargos de auxiliar de gestion de la Universidad Nacional de Cuyo. En febrero de 2018 cuando el personal cobró sus haberes vieron que se les había descontado el item ANTIGÜEDAD y cuando llegaron a su lugar de trabajo se encontraron con una notificación pegada en una pizarra.

El rector sacó la resolución 423/2018 R. el 28 de febrero de 2018 en donde resuelve que el pago de la antigüedad se hará a partir de la modificacion de revista, aduciendo que si bien los cargos transformados gozan de lo acordado por el convenio colectivo 366/06 de trabajo del personal no docente en donde se les reconoce el pago equivalente a un cargo categoria 7 mas sus adicionales, los contratados de auxiliares de gestión no revestían el carácter de personal de apoyo academico con antelacion al acuerdo paritario.

Ante esta situación, ayer por la tarde, se llevó a cabo una reunión en el Centro de Estudiantes de la FCPyS en donde se convocaron a distintos claustros y se discutieron los detalles legales del acta paritaria firmada en 2017, el cual habilita el pase a planta temporaria a más de 300 trabajadores. Previo a la firma del acta, no se informó a los trabajadores la decisión de la Universidad de no contemplar en el acuerdo el reconocimiento de la antigüedad.

Existen dos argumentos centrales que aquejan el rectorado – y su jefe político, Daniel Pizzi – para no reconocer este derecho. El primero, viejo y trillado, es el de la “falta de presupuesto”, el cual parece se ha convertido en una regla general de este gobierno universitario, que ante una demanda justa acusa falta de fondos para no decir la verdad: NO EXISTE VOLUNTAD POLÍTICA. ¿Por qué sí hay plata para la Franja Morada (el famoso caso de los $800.000) o para financiar viajes a los intendentes radicales, pero no, para garantizar los derechos laborales?

El segundo argumento, más “administrativo”, es que los trabajadores auxiliares no eran considerados como parte del personal de apoyo académico por su situación contractual. Es sumamente injusto que la Universidad no reconozca los derechos laborales de sus trabajadores aduciendo a lo establecido en el convenio colectivo de trabajo, cuando es la misma Universidad la que no los incorporó como se debía, faltando a sus responsabilidades.

Es innegable la irresponsabilidad con la que se ha manejado el Rector ¿O será que al no pagarle los ítems que les corresponden a los trabajadores se está “ahorrando unos mangos” para destinarlos a otro fin? En tal caso queda claro que sus prioridades son otras.

Por su parte, los trabajadores han comenzado un proceso de deliberación y resistencia ante esta situación. Teniendo en cuenta que no hay mejor batalla que la que se da en las urnas como la de las próximas elecciones a rector en la UNCuyo. Desde Revista Universitaria seguiremos el desarrollo del conflicto y ampliaremos con más información.

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