Carla Diosque — Trabajo Social FCPyS

Sábado, 22 Julio 2017 12:45

Otra baja en la previsión social

El día lunes 17 de julio se dio a conocer por algunos diarios la noticia sobre la quita de la Asignación Universal por Hijo (AUH) a 231.542 jóvenes. Esta quita según un informe realizado por CEPA (Centro de Economía Política Argentina) se ha llevo a cabo en el primer trimestre del año 2017. Las razones por las cuales los jóvenes y sus familias dejaron de percibir la AUH tiene que ver con que no logran cumplir con los requerimientos que el Estado exige para el cobro de dicha asignación. Esto es, entre otras cosas, la de asistir a la escuela. De las razones políticas y económicas que explican las causas “Cambiemos” no dice nada.

En los últimos años se han profundizado las discusiones sobre  las conquistas y avances que ha habido en la construcción de la emancipación femenina. Sin embargo, poco se ha dicho sobre la responsabilidad política que los Estados  tienen en un país semi-colonial como el nuestro. Y mucho menos sobre la importancia que exige la participación política como herramienta de transformación social para el ejercicio de la libertad.

El primero de febrero  los mendocinos nos encontramos con la obligación y la necesidad de tener que afrontar otro aumento de servicios, el transporte público que costaba $6  (el pasaje urbano) ahora cuesta $8. La medida también impactará sobre el transporte de media distancia. Este aumento es uno de los primeros que se realizan en lo que va del año 2017,  pero al parecer no será el último, ya que Cornejo insiste con el tema de “normalizar la economía”.

A los responsables políticos del ajuste que los trabajadores están viviendo, ya los conocemos, o al menos a sus figuras más representativas, como son Macri y Cornejo.  Ahora bien, ¿cuál es la apoyatura estudiantil de la CEOcracia en el poder? Esta es la agrupación FRANJA MORADA, que de la situación agobiante que vivimos los argentinos no dice nada. Seguro tiene razón el viejo refrán que dice que “el que calla otorga”.

Al leer los diarios nos encontramos  con noticias que evidencian como el poder adquisitivo de la mayoría de los argentinos está en caída libre, el desempleo ronda el 9,3% en promedio y la inflación superó el 40% durante el año 2016. Mario Quintana (Coordinador interministerial de la Jefatura de Gabinete) promueve que las paritarias tengan como referencia una inflación del 17%.  Esta situación genera que a muchos trabajadores no les alcance el sueldo para alimentar a sus familias, la consecuencia casi inevitable de esto es que  estudiantes o aspirantes a una profesión tengan que abandonar sus carreras porque no pueden costear los gastos (pasaje, fotocopias, comida, etc). 

En la Universidad Nacional de Cuyo la agrupación Franja Morada, que es el brazo universitario de la  Unión Cívica Radical (UCR), durante todo el año 2016, no hizo ninguna declaración política sobre este Gobierno que defiende intereses anti nacionales; no convocó ni participó de ninguna de las marchas que los sindicatos de trabajadores realizaron en la provincia, tampoco  participó de los reclamos que los estudiantes hicimos por las pésimas condiciones edilicias de algunas facultades de la Universidad Nacional de Cuyo,  pero esto no es casual.  

La UCR y la  Franja Morada fueron y son  el sostén populista de  “CAMBIEMOS”. Sin ir más lejos  el centenario partido político la semana pasada se encargó de reafirmar su alianza con el PRO comiendo un asadito con el jefe (Mauricio Macri), y de paso hablaron de las próximas elecciones. En este sentido es importante señalar que el silencio de los morados se debe a que están de acuerdo con el rumbo político y económico que la Argentina está siguiendo. Cómo se explica sino que muchos militantes de dicha agrupación se encuentren trabajando en las dependencias de no solo la universidad, sino además en los municipios, Casa de Gobierno y el Ministerio de Educación; vale aclarar, puestos  no por concurso, sino por chapa de morado.

De cómo ser antinacional sin perder adhesión estudiantil.

La única forma que la Juventud del PRO (Franja Morada) encontró para no perder adhesión en la UNCuyo, fue a través de un simulacro de marcha que sus militantes llevaron adelante mediante una escueta invitación en un estado en Facebook. Este consistía en una convocatoria en la Legislatura para “exigir” que se dé marcha atrás con el aumento del pasaje de colectivo, sin explicar cuáles son las razones políticas que promovieron este aumento. De esta manera buscaron quedar del lado los estudiantes, o mejor dicho no perder el caudal de votos, que es lo único que les importa. Ganar las elecciones para juntar votos a cambio de cargos en los municipios.

No solo es ridícula la convocatoria que realizaron, ya que es parte de un doble discurso para pasar el mal trago, sino que también insulta la inteligencia y buena voluntad de miles de estudiantes que se ven afectados junto con sus familias por el ataque sistemático a sus bolsillos que se está llevando a cabo con este tipo de medidas.

Sería interesante saber cómo hacen los compañeros radicales para vivir en esa constante contradicción de tener que  convocar a una movilización para hacer exigencias a sus compañeros de militancia (y jefes)  sin entrar en conflicto con sus convicciones, ¿o será que sus convicciones son  dictadas por los sueldos que la gran mayoría recibe por parte del Estado? 

Para no mantener ese doble discurso ¿no sería más digno renunciar? O de última armar una nueva agrupación política que no sea reconocida por el radicalismo como su brazo universitario.

Sin más que agregar, los  invito a hacer entrega de sus renuncias para que puedan resolver de una vez y para siempre  esa contradicción que existe en el radicalismo.                   

En las últimas semanas se ha discutido arduamente  sobre el Impuesto a las Ganancias,  y ante esta situación, la administración del Estado Nacional ha utilizado los medios de comunicación afines a sus intereses para explicar la importancia que este impuesto tiene para la  economía Argentina y cómo resulta imprescindible para lograr  que el déficit fiscal no cierre por arriba de lo estimado, que es alrededor de un 5%. Se aclaró que en caso de que se hubiese  aprobado el proyecto realizado por el massismo y sus aliados (cosa que no ocurrió), el Ejecutivo hubiese reducid “a la mitad las obras y los giros a las provincias, para cubrir el escenario”

La preocupación que tiene el  gobierno de Macri y los Ceos por no arrancar el año con los números en rojo podríamos decir que no está mal, si acaso la responsabilidad de esta noble tarea no recayera sobre los que menos tienen, es decir sobre los trabajadores. Este gobierno que se ha caracterizado por su política de prueba y error (y pedir perdón),  parece haber  olvidado que la recaudación fiscal no solo proviene del mal llamado “Impuesto a las Ganancias”. Apenas asumió como presidente, Mauricio Macri libró de impuestos de exportación al trigo, al maíz y a la carne, y redujo en 5 puntos el impuesto de la soja, logrando que ésta solo pagara un 30% por lo que exporta. Vale aclarar que la soja es la mayor exportación agrícola que realiza el país. Esto trajo consecuencias directas en el primer trimestre del año ya que aumentaron las exportaciones en un 44% respecto al mismo período del año anterior, y el Estado  recaudo solo migajas por la  utilización del suelo argentino. Las mineras corrieron la misma suerte, a partir del  Decreto 349/2016 realizado este año, se eliminó el impuesto a las exportaciones mineras y esto le costó al Estado Nacional 200 millones de dólares.

Pero en este plan de desfinanciamiento del Estado que lleva adelante Macri, no alcanza con quitarle los impuestos a los sectores concentrados y altamente extranjerizados de nuestra economía; si no que era necesario empeorar la situación económica de los trabajadores a través de los tarifazos. Comenzó con el gas, con un aumento del 327%  (que si bien debió retrotraerse en octubre debido a la presión que ejercieron distintos sectores de la sociedad organizados) este llegó a un 200%. La luz también sufrió de un aumento entre el 200% y 300% y para el 2017 esperan una suba  de un 36% sin descartar, tanto en el servicio de luz como de gas, mas subas que se ejecutaran de manera progresivas.

En este contexto económico es que Macri y los CEOS pretendían imponer un proyecto sobre el Impuesto a las Ganancias que va en contra de los propios dichos que el bobo perverso (Mauri) hizo para ganar las elecciones, y que se encuentra muy lejos de darle un respiro a los trabajadores. En el proyecto oficial sobre Ganancias se establecía entre los puntos más destacables un aumento sobre el gravamen del mínimo no imponible de un 15%. Además, las personas solteras sin hijos pagarían a partir de los $ 21.712 y casados con dos hijos de los $25.321. Un cambio poco trascendental respecto a los montos que aún están en vigencia.  Es necesario aclarar que el salario no es ganancia, este es la retribución económica por su trabajo. La ganancia, por su parte, es la que genera el capital.

En estos últimos días tras constantes conversaciones entre el Macrismo, la oposición y la CGT se llegó a un acuerdo que ya es ley. Este establece que se modifica el Impuesto a las Ganancias elevando el mínimo no imponible a 37.000 pesos brutos (30.500 de bolsillo) para casados con dos hijos y a 27.941 pesos brutos (23.200 de bolsillo) para solteros.

Si bien este acuerdo es mejor que la iniciativa del gobierno de Mauricio, es cierto que la discusión de fondo que debemos dar los argentinos tiene que ver con la  importancia de modificar el sistema impositivo en la Argentina, que actualmente es regresivo ya que, en relación a la ganancia o renta que perciben, quienes más ingresos tienen, son quienes menos pagan.  

Para entender que estas medidas políticas y económicas no son producto de una única forma de gobernar y de hacer política, es que retomamos un documento de M.A.S.A. (Movimiento de Acción Sindical Argentino) en el que  en uno de sus apartados habla de una necesaria: Modificación Política impositiva y económica:

  • Una reforma del sistema impositivo, para grabar la renta financiera.
  • En Comercio Exterior, el control del Estado de la comercialización a los efectos de evitar la fuga de divisas y la especulación sobre ganancias extraordinarias.
  • devolución del IVA a jubilados, pensionados y aquellos que cobren el salario mínimo
  • participación de la clase trabajadora con respecto al capital como mínimo en el 50% del PBI; promover la discusión para definir un nivel de vida digna, enarbolando el concepto de justicia social diferente al de la lucha contra la pobreza.

Esto es importante para comprender sobre la base de qué intereses políticos estamos discutiendo cuando hablamos de cómo debe financiarse el Estado: Si se “garantizan los números” a costa del hambre y desesperación de los argentinos o si se hace cobrando impuestos a quienes concentran la renta y la transfieren al exterior, a quienes utilizan las tierras de los argentinos y a los que especulan con nuestro dinero; poniendo así a los hombres y mujeres al servicio de la economía y esta última al servicio de las finanzas. Tal vez sea nuestra tarea poder develar qué Estado queremos, sin dejarnos engañar por espejitos de colores, o en este caso por globos amarillos.

El día miércoles 18 de diciembre se realizó una reunión organizada  por los estudiantes de la Universidad Nacional de Cuyo en Contexto de Encierro, en el penal Boulogne Sur Mer

 

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