Política argentina

Política argentina (73)

En una jornada signada por el alto acatamiento al Paro Nacional llamado por el Frente Sindical para el Modelo Nacional (FRESIMONA), los gremios de base de la Federación de Docentes de las Universidades (FEDUN)se hicieron presentes en la Plaza de Mayo para sumar su voz a un claro mensaje al gobierno de Cambiemos: basta de ajuste sobre el pueblo trabajador.

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Desde Revista Universitaria compartimos con nuestros lectores la siguiente nota del Observatorio de Coyuntura Internacional y Política Exterior (OCIPEX) en donde se puede observar el brutal endeudamiento externo que ha promovido el gobierno de CAMBIEMOS con el objeto de hacer posible la bicicleta financiera montada en nuestro país desde diciembre de 2015.

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Por lo bajo o por lo alto, a los gritos o entre rumores, algo parece gestarse. No podemos dar nada por hecho. Pero lo cierto es que la tendencia de muchos sectores distintos de la oposición es el consenso. Se celebran reuniones, proliferan los discursos de unión y cohesión, se apuntan todos los cañones al enemigo único: Mauricio Macri. Pero, ¿a dónde nos lleva este conjunto de indicios? En pleno año electoral, debemos pensar cómo está parada la oposición al macrismo, cuáles son sus perspectivas electorales y cuáles son los fundamentos de clases sociales que la sostienen.

El día de ayer, el diario Ámbito publicó una nota en la que el protagonista es el Papa Francisco [1]. Nos muestra a un Sumo Pontífice lúcido y ocupado, muy metido en los asuntos del país que lo vio nacer. El plan del Papa consiste en lograr un armado político muy amplio, con el ojo puesto en las elecciones de este año. Su mayor logro es la Multisectorial 21F, un conglomerado de más de 1500 organizaciones sociales, políticas y gremiales que movilizan a amplios sectores de la población contra el ajuste de Macri.

La Multisectorial sin duda provee a la oposición de un fuerte armado movilizador, pero, ¿y el armado electoral? Resulta difícil analizarlo en un momento del año en que apenas se ha realizado una sola elección provincial, pero ya podemos entrever algunos de los indicios de la unidad en los distintos puntos del interior del país. Por tradición y representación, no cabe duda de que el principal enemigo que tiene Cambiemos hoy por hoy es el peronismo en sus distintas vertientes. Los últimos años electorales encontraron un peronismo fracturado, sin un referente que se pusiera a la cabeza del consenso que todavía no existía. A día de hoy, la situación parece estar cambiando. Casos ejemplares son los de Santa Fe, La Pampa, Entre Ríos, Neuquén, Río Negro y San Juan, donde se lograron formar listas de unidad sin precedentes en los últimos años. Para no detenernos en los casos puntuales de cada provincia, basta con que veamos el trabajo conjunto de Cristina Fernández de Kirchner, la dirigente peronista que más votos junta por sí sola, con Alberto Fernández. Quien antes estuvo distanciado de la expresidenta hoy es su principal colaborador en el diálogo con los otros sectores peronistas que estaban enemistados con el kirchnerismo. Los acercamientos van llegando a buen puerto. A todos los une una certeza inapelable: no se puede permitir que Mauricio Macri o alguno de sus amigos continúe en el gobierno.

En este sentido, las palabras de Roberto Lavagna también resultan esclarecedoras: “Cuando uno está en una situación de inflación tan alta, de muy alto endeudamiento y demás, lo primero que tiene que hacer es llamar a los distintos sectores sociales e intentar un acuerdo económico-social. Esto es imprescindible. Existió en 2002, fue parte del programa. Así como hubo un presidente con vocación de consenso, un equipo económico con una política distinta y una sociedad que comprendió, hubo un marco con los factores de poder, empresarios, sindicatos y demás que fue el diálogo argentino. Participó la Iglesia y los partidos políticos y ayudó a crear el marco para que los precios no se comieran el trabajo inicial que se había hecho”. [2]

Partiendo de estas palabras de Lavagna podemos sacar algunas conclusiones. Todos los referentes de la oposición, desde el Papa hasta Cristina, no dejan de ser figuras circunstanciales detrás de las cuales se encolumnan distintos sectores sociales representados. Si cada uno de estos personajes perdiera su capacidad de representar a estos sectores sociales, el armado electoral supondría apenas una rosca de nombres y un rejunte de figurines sin mucha incidencia política. A lo que se debe aspirar es a un gran consenso en el cual participen todos los sectores de la sociedad que por distintos motivos hoy se oponen a la alianza Cambiemos. Esto significa lograr la unidad de ese amplio espectro de clases sociales que conforman al campo nacional: los trabajadores, los estudiantes, los pequeños y medianos comerciantes, el empresariado nacional más ligado al mercado interno, los peones rurales y chacareros, buena parte de la Iglesia, etc. En pocas palabras: la principal estrategia del macrismo ha sido dividir al campo nacional; a lo que debe aspirar la oposición es exactamente a lo contrario, es decir, unirlo.

No los une el amor sino el espanto. Las elecciones se acercan y es cada vez más claro lo que tienen en común las figuras de la oposición: el rechazo a Macri y a sus políticas que, en connivencia con los intereses de la extranjería, benefician a unos pocos y perjudican a muchos. Después podemos hacer el matiz entre estos personajes opositores, quiénes son solo candidatos y quiénes, además, son conductores políticos. Pero hoy por hoy todo indica que la unidad es cada vez más probable.

 

Fuentes:

[1] Ámbito: https://www.ambito.com/la-inestabilidad-economica-acelera-los-planes-francisco-la-argentina-n5021529

[2] Los Andes: https://losandes.com.ar/article/view?slug=lavagna-a-macri-que-no-se-ponga-nervioso-yo-no-puedo-competir-con-miles-de-trolls

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UNA DOCENTE FALLECIÓ POR CUMPLIR CON EL ITEM AULA

Escrito por Jueves, 25 Octubre 2018 14:54 Publicado en Política argentina 0

  El siguiente mensaje fue recibido por la redacción de la revista universitaria. Este deja a las claras como las políticas liberales de Cornejo en la provincia y Macri en nación matan a los trabajadores argentinos. Y es que esta docente, presionada por las exigencias del item aula que recorta el salario docente, falleció luego de un ACV

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Repudiamos las amenazas contra Nicolás del Caño

Escrito por Lunes, 24 Septiembre 2018 21:24 Publicado en Política argentina 0

Durante la tarde de hoy la diputada porteña Myriam Bregman del PTS-Frente de Izquierda hizo públicos una serie de mensajes que recibió su compañero Nicolás del Caño que amenazaban su vida. En los mensajes se hacía alusión al período de la última dictadura cívico-militar con la voluntad de amedrentar el accionar político de Del Caño a partir de las amenazas.

El dirigente del PTS-FIT recibió numerosos mensajes en un lapso corto de tiempo con las alusiones mencionadas. Desde «La Izquierda Diario» señalaron que ya se están encargando de recabar la información necesaria para hacer las presentaciones legales pertinentes para denunciar este hecho.

Desde la Agrupación Universitaria Nacional REPUDIAMOS ROTUNDAMENTE LA ACCIÓN DE AQUELLOS QUE AMENZARON A NICOLÁS DEL CAÑO, y todo tipo de accionar que PONGA EN PELIGRO EL ESTADO DE DERECHO en la Argentina y en América Latina y que pretenda infundir el miedo a aquellos que practican la actividad política, y QUEREMOS SOLIDARIZARNOS CON DEL CAÑO y con los militantes afectados por estos hechos.

Con Nicolás del Caño y con las organizaciones que hemos señalado tenemos profundas diferencias políticas. Sin embargo, en las circunstancias que atraviesa el país, en las que la militancia política no sólo es mal vista, si no que es combatida hasta el punto de llegar a este tipo de amenazas, reivindicamos a aquellos que se precian de ser militantes y defender una causa a través de las organizaciones.

La política es la herramienta más importante con la que contamos para poder enfrentarnos a aquellos que quieren subyugar pueblos y países para poder saquearlos. En la Argentina, nos toca enfrentar a Mauricio Macri y al frente Cambiemos. Las amenazas que sufrió Del Caño no solamente son un ataque contra su integridad y contra la organización de la que él forma parte, si no que son una amenaza a la actividad política, es decir, a la única actividad que nos permite disputar el poder para poder emanciparnos en conjunto, de forma colectiva.

A continuación dejamos el artículo publicado por «La Izquierda Diario»: [GRAVE] Amenazas de muerte contra el diputado nacional Nicolás del Caño

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El día de ayer, cientos de miles de argentinos y argentinas expresaron su rechazo a la política de ajuste de Macri. Se estima que más de 350.000 personas participaron en Plaza de Mayo, y alrededor de 20.000 en la Provincia de Mendoza.

Al igual que en todo el país, se realizó en Mendoza la “Marcha Federal Universitaria”, con alrededor de 20.000 personas. Por el microcentro Mendocino en defensa de la educación superior y universitaria, se movilizaron sindicatos, centros de estudiantes y organizaciones políticas para reclamar contra el ajuste en el área. La convocatoria logró reunir a miembros de la comunidad universitaria con sus diferentes claustros con estudiantes y docentes de los institutos de educación superior de la provincia; la unidad se debe a la consigna de enfrentamiento a las políticas de recortes presupuestarios, magras propuestas salariales con los gremios docentes que impulsa el gobierno nacional y su par local que día a día provocan un creciente malestar social.

Mientras el Gobierno piensa en las alternativas al helicóptero, el pueblo ya se hace oír en las calles.

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Un comandante aéreo de la línea de bandera nacional, Aerolíneas Argentinas, criticó directamente las políticas aerocomerciales del Ministerio de Transporte. Recalcando la desregulación en las rutas aéreas, la disminución en el mantenimiento de los aviones y sobre todo destacando que las políticas que lleva a cabo el Gobierno Nacional favorecen a la extranjerización de los vuelos.

A continuación compartimos la nota del diario La Nación.

Los pasajeros que suban a un avión argentino escucharán, cuando vaya a altura crucero, de voz del propio comandante, un mensaje político mezclado con la temperatura, el horario de llegada y el tiempo en destino.

El comandante empezará la alocución con los agradecimientos por «haber elegido volar con una compañía nacional que emplea trabajadores argentinos y cumple con todos los estándares en materia de seguridad aérea».

Luego, la polémica. A miles de metros de altura, el piloto deslizará críticas sobre la política del Gobierno en materia aerocomercial. Y advertirá ni más ni menos que con la seguridad, el tema tabú una vez que el avión se despega. «Hoy, vemos con preocupación que el Ministerio de Transporte de la Nación impulsa una política aerocomercial tendiente a que haya en el país una aviación cada vez más desregulada, con menos intervención de los organismos de control, modificando normativa para permitir menor entrenamiento de los pilotos, menores controles en mantenimiento, al mismo tiempo que permite una creciente extranjerización de los vuelos, afectando con ello nuestro trabajo», dirá el comandante en español. Después, lo repetirá en inglés.

Ayer circuló entre los pilotos de Aerolíneas una carta con las instrucciones a los pilotos. Es parte del plan de lucha que los sindicatos mantienen para oponerse a la política del gobierno de Mauricio Macri, la llamada «revolución de los aviones».

Varios vuelos iniciaron la difusión del mensaje anoche. En un vuelo que cubrió Buenos Aires con Córdoba (número 1570), el comandante sorprendió a los pasajeros. Está previsto que hasta el 29 de julio la advertencia de seguridad se escuche en todas las rutas y vuelos del país.

«Junto a miles de trabajadores argentinos, como todos los días ratificamos nuestro compromiso de seguir poniendo lo mejor de nosotros para conectar cada vez más a nuestro país y fomentar el desarrollo de nuestra actividad con reglas claras para todos resguardando siempre el máximo nivel de seguridad en las operaciones», termina la alocución.

Fuentes de la compañía, confiaron a LA NACION que por el momento fueron pocos los pilotos a los que detectaron brindando este mensaje. Y aclararon que los que lo pasen serán «duramente sancionados». Recordaron que, por una regulación de vuelos, los pilotos tienen prohibido emitir opiniones personales a los pasajeros.

Los gremios aeronáuticos convocaron un paro de actividades para hoy. A diferencia de otros, el reclamo no era salarial sino la oposición a la llegada de otras empresas. Pero el Ministerio de Trabajo dictó la conciliación obligatoria.

«Desde los gremios aeronáuticos unidos hemos elevado formalmente y en múltiples oportunidades los distintos requerimientos y observaciones al respecto del sector en pos de corregir y/o revertir todo aquello que pudiera interferir en desmedro de los intereses de los trabajadores aeronáuticos de la Argentina», decía el comunicado de los siete sindicatos que intervienen en el sector.

Por estos días, los números muestran que hay un fuerte aumento de los vuelos. Por caso, la temporada alta para Bariloche será difícil de olvidar, al menos para el mercado aerocomercial.

Entre julio y septiembre, el principal destino de invierno de la Argentina recibirá 2148 vuelos. El número por sí no dice demasiado pero toma relevancia cuando se lo compara con lo que sucedió años anteriores.Según datos que surgen de las ofertas puestas a la venta por las empresas que cubren en alguno de sus tramos la ciudad rionegrina, estos 2148 de este año se comparan con 1659 del año pasado y 1416 que tocaron esa estación en 2015. Es decir, crecieron 52 por ciento.

 

Fuente:

https://www.lanacion.com.ar/2153058-politica-en-pleno-vuelo-los-pilotos-alertan-a-los-pasajeros-de-la-falta-de-mantenimiento-de-los-aviones

 

 

 

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Yo voy a zafar

Escrito por Sábado, 30 Junio 2018 21:51 Publicado en Política argentina 0

¿Qué es lo que mantiene de forma indiferente a tantos argentinos que soportan de las terroríficas políticas de ajuste de Cambiemos? El individualismo, el egoísmo, la insensibilidad social, tantos que repiten a dos voces la famosa frase de  “no me importa mientras a mí no me toque”, en resumen es el discurso meritocrático instalado por las clases dominantes. A todo argentino y argentina perteneciente a ese sector popular bastardeado por la realidad actual, que lo mira desde el sillón mientras otros salen a poner el grito en el cielo en su defensa les tenemos malas noticias, venís zafando por ahora, sos el próximo. A sabiendas de que será bienvenido todo aquel que se sume a la lucha política en la medida de sus posibilidades para plantársele donde corresponda al gobierno de Macri.

Uno de los enigmas más grandes de la actualidad de nuestro país puede resumirse de la siguiente forma: si todos (o por lo menos la mayoría) tenemos recuerdo de cómo fue el estallido del 2001 y estamos viendo que la cosa va hoy en la misma dirección, ergo, que la cosa va a explotar más temprano que tarde, ¿por qué siguen las mayorías en el molde esperando pasivamente que eso suceda? ¿Qué hace el argentino promedio que no sale a detener esta locura de bonos, canjes, blindajes del FMI, deuda, inminentes corralitos y estallidos sociales antes de que se concreten en tragedia?

Queda ahí formulada la cuestión, que es el enigma propiamente dicho. Más de uno se ha preguntado por qué y ha arriesgado las más alocadas teorías para darse una explicación. “No van a salir hasta que les toquen el bolsillo” es una de esas explicaciones.

Pero, claro, eso no es cierto, puesto que ya les tocaron el bolsillo. Para ser más precisos, les han metido las dos manos en el bolsillo y hoy el poder adquisitivo de los ingresos del argentino promedio —principalmente de los jubilados— ya es el 50% de lo que fue a fines del año 2015. En una palabra, si van a salir cuando les toquen el bolsillo, entonces ya están bastante atrasados para hacerlo y, por lo tanto, la teoría es falsa. No, el argentino no salta cuando lo perjudican económicamente.

Otras teorías versan sobre una supuesta “vergüenza” que sentirían algunos por haber votado al neoliberalismo y que eso les podría impedir que salten en defensa propia. Pero tal “vergüenza” no tendría razón de ser, bien analizada la cosa, por dos razones. En primer lugar, el voto en nuestro país es secreto y prácticamente cualquier ciudadano —salvo los amarillos más notorios, que son más bien pocos— podría presentarse en una manifestación sin tener que demostrar que no votó al “cambio”. En realidad, nadie le preguntaría nada en absoluto, en la protesta popular todos somos bienvenidos. Y segundo porque, normalmente, los más exaltados contra un gobierno suelen ser aquellos a quienes ese gobierno defraudó. Por una ley cuasi natural, los conversos serán los más fanáticos en un momento dado y la teoría del “arrepentido, pero avergonzado” no se corrobora en la realidad.

¿Entonces qué?”, nos exasperamos. “¿Qué diablos es lo que impide al argentino promedio de poner el grito en el cielo y salir a manifestar su inconformidad con el plan económico neoliberal que amenaza con despedazar un país en cuestión de semanas?”, insistimos. Si todas las teorías formuladas hasta acá para dar cuenta de la cuestión no se corroboran con casos concretos, ¿qué es lo que realmente está estorbando?

Lo que estorba es la cultura, el sentido común. O, para ser aún más precisos, la colonización del sentido común que da como resultado una cultura individualista y egoísta. Lo que impide al argentino de salir a frenar la masacre es el “yo voy a zafar”, una idea que está muy bien instalada y que, como veremos, es profundamente equívoca.

Yo en el mundo, pero sin el mundo

Desde 1976 en adelante, se ha instalado en el sentido común del argentino una serie de ideas neoliberales cuya finalidad —desde el punto de vista de quien instala esas ideas, que es el poderoso— es la atomización de la sociedad, lo que en sociología suele denominarse la rotura o descomposición del tejido social. De una tradición de solidaridad con fuertes vínculos sociales entre los individuos, la sociedad argentina fue mutando en un rejunte de individualidades en el que cada cual se ocupa únicamente de sus propios asuntos como si nadie más existiera ni importara.

La expresión última y el símbolo del “no te metas, algo habrán hecho” de la dictadura cívico-militar-mediática es el automovilista furioso frente a un piquete. “Estos negros de mierda cortan el tránsito y no dejan circular a la gente. ¡Qué vayan a laburar, manga de vagos!”, vomita el hombre o la mujer al volante, sin pensar ni siquiera un instante en que, probablemente, el piquetero que corta el tránsito lo hace justo porque no tiene trabajo. Por lo demás, la diferenciación entre “piquetero” y “gente” es ya todo un clásico, allí donde el individuo egoísta cree sinceramente que la “gente” es nadie más que uno mismo.

A raíz de dicho adiestramiento en la ideología neoliberal que ha tenido lugar en nuestro país durante las últimas cuatro décadas y más, el argentino promedio es hoy un individuo atomizado, separado de la sociedad y opuesto a ella. El producto o resultado del adiestramiento neoliberal es un sujeto que está desvinculado simbólicamente del destino del grupo al que, de hecho, pertenece y nunca deja de pertenecer. Dicho de otra manera, lo que el poderoso logra con la generalización del individualismo es una multitud de sujetos escindidos social y políticamente del conjunto, aunque desde luego, en la práctica, económicamente, sigan vinculados y solidarios con el grupo y dependan de la suerte de este para realizarse, para vegetar o para hundirse.

Cuando el sujeto incorpora y naturaliza la idea de que está solo y es independiente respecto a los demás, es natural que piense en la salvación como un acto personal. El argentino ha sido educado para no comprender que su suerte está vinculada a la de los demás argentinos y así el automovilista frente al piquete no logra comprender que el piquetero no es otra cosa que una representación suya, de sus propios intereses, al luchar en la calle para que el automovilista, por ejemplo, siga teniendo un automóvil. Toda nuestra colonización pedagógica está orientada a que no comprendamos las complejas relaciones económicas por las que la desocupación del otro hoy va a resultar en nuestra desocupación mañana, al caer el consumo y destruirse el mercado interno.

Como el sujeto individualista no ve esas relaciones, no relaciona la prosperidad o la desgracia del otro con las suyas propias, no ve que si los demás están bien él también probablemente lo estará y no ve, por supuesto, que si los demás se hunden es solo cuestión de tiempo para que él también se hunda.

Eso es, básicamente, el pernicioso concepto de “meritocracia”: todo depende de mi esfuerzo personal y el contexto es irrelevante. Nos han hecho creer que la suerte o la desgracia es resultado únicamente de los dotes y acciones de uno mismo, lo que en la realidad fáctica jamás se verifica.

El siguiente es un diálogo con un maestro mayor de obras “meritócrata” y absolutamente atomizado, y es representativo de cómo esa incomprensión hace estragos en las conciencias:

—Lo que hagan o dejen de hacer los demás me tiene sin cuidado. Yo hago mi trabajo, pago mis impuestos y no me meto en nada raro. Lo único que quiero es que no corten calles, que dejen circular a la gente y que no haya más quilombo en este país.
—Pero si cortan la calle es porque quieren reclamar por algo que no va bien.
—No me interesa, que vayan a laburar.
—Quizá justamente lo que no va bien es la parte de no tener adonde ir a laburar. ¿No lo pensaste?
—No es así. Laburo hay, solo hay que querer laburar.
—Estás muy equivocado: el desempleo existe y consta incluso de las estadísticas oficiales. Hay mucha gente que simplemente no consigue trabajo. Y si eso va en aumento, pronto te va a tocar.
—¿Qué cosa me va a tocar?
—La desocupación.
—Jaja… olvidate. Yo hago bien lo mío, siempre voy a tener laburo.
—¿Y si la economía se paraliza y no hay obras para construir?
—Siempre hay obras.
—Es cierto. Aun en las peores condiciones económicas siempre alguna obra se ve por ahí. El tema es que disminuye la cantidad de obras y muchos maestros como vos se quedan sin trabajo.
—A mí nunca me va a pasar, porque laburo muy bien y no armo quilombo, siempre cumplo.
—De acuerdo, pero aún así te va a afectar.
—¿Cómo?
—Es fácil: si disminuye la cantidad de obras, pero la cantidad de maestros sigue igual o incluso crece, porque todos los años se reciben nuevos maestros, ¿adónde crees que van a parar todos esos que no encuentran trabajo?
—En el piquete, ya lo sé.
—Posiblemente, o no. Hay gente que prefiere no salir a la calle a protestar, aunque tenga hambre. Lo cierto es que todos van a ir a formar en el ejército de reserva.
—¿En qué cosa?
—El ejército de reserva es toda la gente que no tiene trabajo y que, por lo tanto, busca trabajo. Cuando hay demasiados en esa situación, el salario de los que siguen empleados baja y las condiciones de trabajo se deterioran.
—No entiendo qué tiene que ver una cosa con la otra.
—Bueno, tiene que ver que, si yo quiero construir una obra y hay demasiados maestros con ganas de construirla, voy a optar siempre por el que me cobre menos. De modo que, para mantener tu trabajo, vas a tener que cobrar cada vez menos y resignar condiciones de trabajo. Hasta que se presente alguno desesperado que acepte trabajar por un plato comida al día.
—¿Trabajar por una comida? Nadie es tan boludo.
—No, boludo no, hambriento. Si vos no tuvieras para comer, ¿qué harías?
—No es así.
—¿Qué harías?
—Eso no va a pasar, es ilegal contratar gente por un plato de comida.
—Ilegal hasta que pase la reforma laboral que Macri quiere aprobar en el Congreso.
—¡Ah, de ahí venía la mano! Vos me estás hablando de política.
—No, no… ¿Política? ¡Para nada! Desocupación, mercado interno, ejército de reserva y reforma laboral son asuntos de ballet clásico…
—No me gusta la política.
—¿Y si en la política destruyen el mercado interno y el empleo nacional se va al diablo? ¿Y si aprueban una reforma laboral por la que laburar por un plato de comida sea legal?
—No me importa, que hagan lo que quieran. Yo hago mi trabajo y pago mis impuestos al día. No me meto en nada raro.

Como se ve, toda la argumentación había sido al divino botón. El amable y cumplidor maestro de obras seguía encerrado en los términos de “meritocracia” de su colonización pedagógica, sobre la que dará trompos y trompos de manera indefinida. Ese individuo, como muchos otros, ya es irrecuperable para la vida en sociedad y este es el peso real de cuatro décadas de triunfo de la ideología neoliberal en la sociedad argentina.

¿Quién realmente se salva de este naufragio?

Hay individuos que realmente están desvinculados del grupo en un sentido económico, pero ninguno de ellos es maestro mayor de obras ni trabajador a secas. En realidad, los que no dependen de la prosperidad general para ser prósperos son muy poquitos y no viven del trabajo: son los ricos, una ínfima minoría que, en esta posmodernidad, advirtieron en la timba financiera el modo de eludir la actividad económica productiva como fuente de ingresos y a los que, por lo tanto, literalmente les resbala el destino del país.

La única condición de la que dependen los ricos para ser cada vez más ricos es que la sociedad no esté organizada alrededor de un proyecto político determinado. Para que la timba financiera siga siendo el refugio de los capitales que los ricos ya no vuelcan a la agricultura, a la industria y al comercio es necesario que no exista un poder político dispuesto a ponerle límites a esa timba financiera y poner bajo la lupa el origen de las fortunas. He ahí el propósito neoliberal en la rotura del tejido social: el evitar que la sociedad forme lazos de solidaridad que conduzcan a la organización política para la defensa común de los intereses de las mayorías.

Toda esta vuelta nos hace caer en el mismo lugar, que es el de la importancia fundamental de la batalla cultural sobre el sentido común y las subjetividades. En control de los medios de difusión, los ricos vienen ganando esa batalla cultural “por afano”, como suele decirse, al colonizar pedagógicamente las subjetividades y manipular el sentido común para que haya desorganización social y política. La atomización de los individuos en la “meritocracia” y el egoísmo asegura que nunca podrán esos individuos aunar fuerzas para defender sus intereses colectivos.

Ahora mismo estamos en vísperas de un naufragio y casi todos somos capaces de advertirlo de antemano, aunque pocos somos los que luchamos para evitarlo. Las mayorías lo esperarán pasivamente y lo sufrirán en carne propia cual se tratase de un misterioso designio sobrenatural. Las mayorías nos hundiremos en ese naufragio, pero unos pocos van a salvarse. Ninguno de ellos es trabajador, ninguno pertenece a la mal llamada “clase media” automovilista que insulta a los piqueteros. Los que se van a salvar de este nuevo naufragio de un país que ha naufragado demasiadas veces son los tenedores de BOTES, el nuevo bono que el gobierno neoliberal acaba de colocar en el mercado y que ha sido adquirido por los ricos, por los mismos que nos dicen todos los días en televisión que todo depende de un esfuerzo personal y de levantarse temprano todos los días. Justo ellos, los ricos y los poderosos, que no conocen el esfuerzo personal porque son herederos y nunca se han levantado temprano para cualquier cosa que no sea una actividad deportiva, un viaje o placer.

Ellos no se hunden porque tienen los BOTES, es cierto. Pero los tienen porque el sentido común del argentino cree firmemente que los han adquirido con el fruto de su esfuerzo y de que eso, por lo tanto, está bien. La batalla es cultural, siempre lo fue. Y la están ganando ellos por goleada.

 

FUENTE:

https://www.labatallacultural.org/2018/05/16/yo-voy-a-zafar/

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La herencia peronista nos dejó que los sindicatos nunca se pueden desentender de las decisiones políticas que afectan a los trabajadores y trabajadoras de la Argentina. Estos deben ser quienes encabecen toda lucha de clases en detrimento de la oligarquía de turno.

La composición social de los mismos habla por sí sola, albañiles, camioneros, metalúrgicos, entre tantos que, en definitiva, representan los sectores más vapuleados durante el gobierno macrista.

Parece ser que los sectores más oficialistas de la dirigencia sindical tomaron nota y que de no sumarse a la unidad de acción en las calles el reclamo será “con los dirigentes a la cabeza o con la cabeza de los dirigentes”.

El paro del lunes será la campana de largada para una posible reformulación de la CGT que apuntará, más allá de sus conductores, a constituirse en un factor de poder más uniforme que hasta ahora. Con ese objetivo a la vista se prepara para el miércoles que viene un encuentro multisectorial con el encargo de borrar las diferencias internas que marcaron a fuego los dos años de gestión del triunvirato y que terminaron por licuar su rol de contrapeso ante la administración de Mauricio Macri. 

La cumbre, que organizan sindicatos de peso que en la actualidad no participan de la conducción de la CGT y que ya logró el visto bueno de los sectores tradicionales que sí la integran, parte de un diagnóstico común: la huelga del lunes, aunque se anticipa contundente, no hará cambiar al Gobierno su orientación económica y el sindicalismo tradicional, con un liderazgo errático, no acertó hasta ahora para forzarlo. 

Por primera vez los grupos de referencia en la cima de la CGT comenzaron a mostrar flexibilidad ante esa conclusión. Tanto los «gordos» de los grandes gremios de servicios como los «independientes», de buen diálogo con el Ejecutivo, aceptaron que por sí solos, aunque poseedores de estructuras suficientes como para imponer una futura conducción afín en la renovación de autoridades de agosto, no podrán gestionar una central obrera de consulta obligada para el poder político. 

Hasta ahora el debate interno casi se consumía entre la postura más dialoguista de esos grupos y la confrontativa del espacio referenciado en el camionero Hugo Moyano y sus aliados. Para los primeros el triunviro Héctor Daer es todavía el principal candidato a la futura conducción en solitario, mientras que, entre los otros, Pablo Moyano, hijo y lugarteniente de Hugo, y el bancario Sergio Palazzo aparecen como posibles contrincantes. 

Entre ambos sectores, irreconciliables y excluyentes, logró colarse otro que se propuso, además de tallar con fuerza en la discusión interna hacia agosto, zanjar esa fractura y convencerlos de unir voluntades para afrontar la segunda mitad del mandato de Cambiemos como un sólo puño. El plan es ambicioso y espera agrupar en el encuentro del miércoles a los sectores tradicionales, los que responden a Moyano y a Luis Barrionuevo, los oficialistas de las 62 Organizaciones y los dirigentes del transporte. 

La clave fue el reencuentro de los dos mayores gremios de la industria. Una reunión este martes en la sede del sindicato de mecánicos (SMATA) con su jefe, Ricardo Pignanelli, y el de los metalúrgicos de la UOM, Antonio Caló, llamó la atención de «gordos» e «independientes» de tal forma que se fijó para el miércoles un encuentro ampliado para debatir con base en la agenda de los dirigentes fabriles. A ellos se sumaron el martes Sergio Sasia (Unión Ferroviaria), Guillermo Moser (Luz y Fuerza) y Marcos Castro (capitanes de barcos), del Movimiento de Acción Sindical (MASA), y Héctor Amichetti (gráficos) y Pablo Biró (pilotos aeronáuticos), de la Corriente Federal (CFT) entre otros.

El nuevo grupo comenzó a asomar en marzo con charlas reservadas entre Caló, Pignanelli, Sasia y Moser de las que dio cuenta este diario. Para el encuentro del miércoles próximo buscarán consensuar una agenda de no más de cinco puntos centrales de coincidencias relacionados con la política que deberá exigir la CGT para la producción, el transporte, los servicios y la educación. Algunos dirigentes redujeron más ese espectro al vincularlo con las máximas peronistas de «Soberanía Política, Independencia Económica y Justicia Social». 

Se trata de una enumeración destinada a lograr adhesión plena por parte de cualquier sindicalista de la CGT y evitar la dispersión que fue moneda corriente durante los últimos años. En ese sentido el paro del lunes será apenas un mojón en el proceso de reestructuración de la central pero con la salvedad de que se prevé que tendrá una adhesión inédita. Más allá de contar con la participación de los gremios de las dos versiones de la CTA y protestas organizadas por la izquierda, la huelga sumó hasta ahora dentro de CGT un acatamiento sin fisuras. 

El principal factor de cohesión fue, de todos modos, el propio Gobierno al encadenar el veto presidencial a la ley contra el tarifazo con el acuerdo con el Fondo Monetario Internacional, una devaluación con traslado inmediato a los precios y, según los datos de ayer, un desempleo casi dos puntos mayor en el primer trimestre del año contra el período inmediatamente anterior. Además el equipo de Macri limitó sus concesiones al sector a los fondos retenidos a las obras sociales sindicales y evitó avanzar sobre otras reivindicaciones como un freno institucional a los despidos o la exención de Ganancias sobre el aguinaldo.

 

Fuente:

http://www.ambito.com/925378-cgt-programa-cumbre-posparo-para-poner-freno-al-gobierno

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La situación económica y por ende política se encuentra como dice el oficialismo en tiempos de “turbulencia”, situaciones autoinfligidas conscientemente por las decisiones políticas del oficialismo. Ante la injerencia directa del FMI y el brutal ajuste que se asoma, el Gobierno Nacional se reunió con sus esbirros provinciales para garantizar su apoyo incondicional, el gobernador morado no dudó en asistir y manifestarse alegremente, cosa que no era de extrañarse. Poco parece importarle a Cornejo la difícil situación que atraviesa el pueblo mendocino.

Los tiempos económicos condicionan los tiempos políticos y bien lo sabe Mauricio Macri. En momentos en que la turbulencia cambiaria todavía no dejó de ser un problema en el horizonte, el Presidente aprovechó para rodearse de sus socios radicales y enviar un nuevo mensaje para demostrar que la alianza Cambiemos se mantiene unida.

En la previa al paro general dispuesto por la CGT para este lunes, el líder del PRO mantuvo un encuentro con cuatro de los cincos mandatarios oficialistas en la Casa Rosada donde los gobernadores de la UCR coparon el centro de la escena.

De esta manera, el mendocino Alfredo Cornejo, el correntino Gustavo Valdés y el jujeño Gerardo Morales se sumaron al menos por este viernes a la «mesa chica» que también conforman el jefe de Gabinete, Marcos Peña, el ministro de Interior, Obras Públicas y Vivienda, Rogelio Frigerio, y el titular de la Cámara de Diputados, Emilio Monzó.

Quien también dijo presente en Balcarce 50 fue la mandataria bonaerense María Eugenia Vidal, quien antes de emprender viaje rumbo a la ciudad de Mar del Plata, pasó a saludar a los gobernadores. El único que faltó al conclave de mandatarios de Cambiemos fue el jefe de Gobierno porteño, Horacio Rodríguez Larreta, ausente con aviso.

La agenda del último día hábil de la semana del Presidente estuvo cargada de política. Antes de reunirse con los mandatarios oficialistas, Macri recibió en la Quinta de Olivos a la diputada nacional del PRO Silvia Lospennato, una de las principales impulsoras de la iniciativa en Diputados en la previa del debate sobre la legalización del aborto en el Senado y la polémica por el giro a comisiones que hizo Gabriela Michetti.

Durante el encuentro, Macri y Lospennato analizaron el debate que se dio hasta el momento en el Congreso respecto del aborto, luego de que él mismo habilitara la discusión el pasado 1 de marzo durante la Asamblea Legislativa.

La diputada del PRO fue una de las más destacadas oradoras en la previa a la media sanción del proyecto para legalizar el aborto con un emotivo discurso que cosechó aplausos y elogios de representantes de todos los espacios políticos.

El jefe de Estado también recibió junto al ministro de Justicia, Germán Garavano, a cuatro miembros del Observatorio de Víctimas de Delitos: María Luján Rey, Matías Bagnato, Alberto Lebbos y Nilda Gómez.

Durante el encuentro, repasaron la implementación de la Ley de Derechos y Garantías de las Personas Víctimas de Delitos, que además del organismo creó el Centro de Asistencia a las Víctimas de Delitos (Cenavid) para otorgarles a las víctimas de delitos un rol protagónico en el marco de la implementación y supervisión de su funcionamiento y de las políticas públicas vinculadas con sus derechos.

El líder del PRO también ocupó parte de su agenda en una visita a un joven del barrio Los Álamos, en la localidad quilmeña de Ezpeleta, que recibe una ayuda especial en su vivienda para adecuarla a las necesidad de su hermana con discapacidad. Macri viajó hasta el sur del Conurbano bonaerense acompañado por la ministra de Desarrollo Social, Carolina Stanley.

 

Fuente:

https://www.elpaisdiario.com.ar/politica/item/7097-macri-se-reunio-con-gobernadores-radicales-en-la-casa-rosada

 

 

 

 

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