Imprimir esta página

En el día de su aniversario, los científicos argentinos se visten de negro

 

Hace algunos días nos enterábamos de una triste noticia que da cuenta de la realidad crítica que estamos atravesando los argentinos. 2595 personas se postularon para las becas del CONICET (Centro Nacional de Investigaciones Científicas y Técnicas) de las cuales solo ingresaron 450, aproximadamente un 17,5%. En los últimos años se ha visto notablemente la reducción en becarios que ingresan al Centro de Investigación.

Esto no queda aislado del panorama educativo nacional. La caída del salario docente respecto a la inflación nos deja los siguientes números: 14,5% en el nivel inicial, 17,2% en el universitario y 17,5% en el ámbito de la investigación.

Quienes trabajan en el Instituto han manifestado estos y otros padecimientos. El presupuesto 2019 viene con un gran recorte en Educación. De cada $100 pesos que van destinados a pagar intereses de deuda, $30 van destinados a educación y solo $7,7 a investigación. Toda capacidad de soberanía científica que el país pueda llegar a tener, el Gobierno de Mauricio Macri se la está rifando.

En un relevamiento interno del CONICET, realizado por la UNDAV, se muestra el descontento y la preocupación que hay por parte de los becarios y como estos tienen que salir a solventar la situación con plata de sus bolsillos.

Un 78,4% de los encuestados asegura que ha tenido que solventar parte de los gastos de la investigación con fondos personales.

 

 

Otro 85,6% ha visto afectado su trabajo a raíz del ajuste presupuestario. 

 

Un altísimo porcentaje de los becarios, el 83% considera la opción de conseguir otro trabajo o de irse del país ante la falta de perspectiva laboral.

El Gobierno de Macri es el responsable directo de esta situación que afecta a un gran conjunto de profesionales y a la mayoría de los argentinos, relegándolos a condiciones de miseria, todo para beneficiar a un pequeño sector de especuladores que se están llevando la plata de los argentinos y argentinas al exterior.

Queda claro, a partir de estos datos, cuales son los intereses del gobierno y acá planteamos la gran diferencia, porque no concebimos un país sin un desarrollo genuino de conocimiento. Entendemos que es imposible lograr una independencia en términos culturales, si el conocimiento nos es impuesto. No tenemos independencia económica si las reglas de juego las impone el mercado y los organismos internacionales de crédito.

Es porque creemos en esto, que lo defendemos, es que no podemos hablar de un país justo y soberano mientras permitimos el desfinanciamiento de los organismos productores de conocimiento. Es por esto que lo denunciamos y nos solidarizamos con los compañeros y compañeras que sufren el ajuste macrista.

 

Bibliografía                                                                                                                               

https://latinta.com.ar/2019/04/el-conicet-en-terapia-intensiva/                           

http://revuniversitaria.com.ar/index.php/opinion/2687-por-que-reclaman-nuestros-docentes