De Marchi: pichón de Aranguren y esbirro del ajuste

La decisión de Cornejo de desdoblar  las elecciones en la provincia de Mendoza hizo estallar la interna en el frente Cambia Mendoza.

La puja interna del frente oficialista ya resolvió quiénes serán los dos postulantes que disputarán en las próximas PASO la representación de Cambia Mendoza. Por un lado, el candidato de la UCR y Cornejo, Rodolfo Suárez y por el otro, Omar de Marchi, actual presidente del PRO en la provincia y claro candidato del presidente Mauricio Macri.

Mientras que en el armado nacional la UCR ha quedado relegada de las decisiones importantes, Cornejo ha declarado en más de una oportunidad que el radicalismo “tiene que tener un lugar más preponderante”. “Debemos mostrarnos mucho más plurales, menos PRO y más Cambiemos.” Además ha afirmado que “la intención que tienen (desde Casa Rosada)es una fórmula 100% PRO. No es sano”.

Por su parte, el gobernador se ha encargado de mantener al PRO bajo su control, limitando sus funciones a votar las propuestas del ejecutivo en la Legislatura provincial.

Como respuesta a esa puja de poder entre la UCR y el PRO, desde la Casa Rosada impulsaron al intendente del departamento del oeste mendocino para disputar la gobernación con el postulante del gobernador radical.

Pichón de Aranguren

De Marchi comenzó su campaña mostrándose como abanderado de la transparencia y el orden con su gobierno. Pero lo hizo con los dedos pintados.

Así lo demuestran los negociados que De Marchi sostiene desde la municipalidad de Lujan de Cuyo. En el programa ADN transmitido por C5Ndenuncian que el municipio conducido por el presidente del PRO en Mendoza, le compraba combustibles y lubricantes a una estación de servicio que maneja con su familia.  «Pichón de Aranguren» le llamaban jocosamente. Aprovechaba su posición en la función pública para hacía negocios personalescon los recursos del municipio.  Solo el 21 de junio de 2018 se pagó a él mismo $ 91.592.

Esbirro del ajuste

El intendente de Lujan de Cuyo, como presidente del PRO en la provincia, presta un apoyo explícito a Macri en cada una de las medida que toma. “Argentina y Mendoza están viviendo un proceso de transformación importante. Hay dificultades pero son propias del proceso de cambio que se lleva adelante”, supo afirmar el precandidato de Cambia Mendoza.

En una entrevista ofrecida al diario Los Andes, De Marchi afirmó que “Mendoza se debe un plan estratégico de al menos 10 años que incluya tres pilares: sistema productivo, sistema educativo y marco social”.

Más allá de las expectativas que puedan generar tan necesarias reivindicaciones, desconfiamos viniendo de quien viene. Y es que no se puede esperar demasiado de alguien que defiende a capa y espada el modelo de desindustrialización, recorte en educación y exclusión social implementado por este gobierno.

Bregar por una transformación del sistema productivo formando parte de una alianza política que ha logrado el cierre de decenas de miles de fábricas en toda la Argentina, que ha alcanzado los niveles de capacidad ociosa instalada más alta desde la crisis del 2001 o que ha tirado por el suelo los niveles de consumo del mercado interno, es al menos cuestionable.

De la misma manera, podemos dudar de su intención de mejorar el sistema educativo sosteniendo el brutal ajuste a las partidas presupuestarias en educación, las paritarias docentes a la baja o el recorte de las becas para estudiantes. Ni hablar de la falta de interés social que ha demostrado este gobierno, con los niveles de pobreza alcanzo el 33% de la sociedad

Que Omar De Marchi sea gobernador de Mendoza implica tener al macrismo gobernando la provincia. Con su brutal programa de ajuste y sus espurios negociados. Y continuando con la misma línea que la que han venido sosteniendo desde Casa Rosada durante los últimos tres años, lejos estamos de poder esperar un “plan estratégico de al menos 10 años” para los mendocinos que implique mejor producción, educación e inclusión social.

Modificado por última vez en Domingo, 17 Febrero 2019 14:48
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