El deporte será sólo negocio

 

Por medio de un nuevo DNU, Macri eliminó la Secretaría de Deportes y la reemplaza por la Agencia de Deporte Nacional. El suceso marca una nueva expresión del ajuste, bajo una máscara de renovación y eficiencia los derechos del pueblo argentino vuelven a ser cercenados.


Los recortes en el área de los deportes ya eran un hecho y el decreto sólo viene a confirmarlo. El presupuesto de la Secretaría de Deportes ya se había reducido un 9,6% en 2019 y los recursos para el Ente Nacional de Alto Rendimiento se estimaban por lo menos 10 puntos por debajo de la inflación esperada por el gobierno (24%) para este año.

Sin embargo ahora se agrega otro asunto. Lejos de su supuesto objetivo de fomentar el deporte, lo que se promocionan en realidad son los grandes negocios. Según el decreto, la nueva agencia contará con autarquía y autonomía para administrar sus fondos y bienes. Además, el nuevo organismo podrá alimentarse de capitales privados, producto de alquileres, concesiones, derechos publicitarios y comercialización de espacios publicitarios.

Estamos hablando de importantes negocios inmobiliarios sobre las instalaciones con que cuenta el Estado destinadas al deporte, localizadas en terrenos de alto valor. Según publica el Diario Clarín “Se trata de más de 700 hectáreas de tierras fiscales entre los terrenos del CeNARD, en la Ciudad de Buenos Aires; los predios CADeN 1 y 2 y el Estadio Nacional de Béisbol, en Ezeiza; el CeNaDe, en Esteban Echeverría y las locaciones en torno a la Pista Nacional de Remo, en Tigre.”

Con el resto del ajuste que viven los argentinos, esto le permitiría al Estado macrista tener nuevos fondos para sostener la especulación financiera y de paso, entregar un nuevo negocio a sus socios. Como en casos anteriores, el recorte abre las puertas a otras nefastas consecuencias.

Esta maniobra también podría adelantar la privatización del deporte y especialmente del fútbol. Ya se entregó la televisión de los partidos al capital privado extranjero y es conocida la intención del gobierno de establecer Sociedades Anónimas Deportivas.

Podríamos ver como se entrega al lucro la más amplia expresión de la cultura popular. Repitiendo lo sucedido con grandes clubes en Europa y países vecinos (como Chile o Colombia) donde importantes capitales se encargan de ganar millones a costa de los socios. Pero en caso de fracasar escapan tan rápido como llegaron, dejando tras de sí la enorme deuda. ¿Será la medida un adelanto del porvenir?

¿Cuánto más esta dispuesto a eliminar el macrismo para sostener sus políticas? Si de algo se ha caracterizado el gobierno, es su falta completa de límites para lograr sus objetivos. Para justificarnos, sólo basta recordar el debate presidencial de 2015.

Hasta ahora lejos de ser parte de una política pública para la integración y la ampliación de su función social, parece que en el futuro macrista, el deporte será sólo negocio.