Otro golpe para la ciencia

En el año 1951, durante el primer gobierno de Juan Domingo Perón se crea dicho organismo, cuyo nombre en aquellos años era CONITYC. El objetivo de este, conforme a las necesidades de nuestro país en aquel entonces, estaban orientados por los que sostenía la Constitución de 1949“…El Estado encomienda a las universidades la enseñanza en el grado superior, que prepare a la juventud para el cultivo de las ciencias al servicio de los fines espirituales y del engrandecimiento de la Nación y para el ejercicio de las profesiones y de las artes técnicas en función del bien de la colectividad…”. Hoy, con Cambiemos en el gobierno, la ciencia y la tecnología al servicio del pueblo es una mera utopía, ya que todos los esfuerzos están destinados a cumplir con el FMI. Compartimos con nuestros/as lectores/as una nota publicada en el diario Página 12 (RUV

 

Las autoridades del instituto emblema en investigación y ciencia publicaron una carta para denunciar que hay investigadores con salarios por debajo de la línea de pobreza y que el presupuesto 2019 los deja “al borde” de la imposibilidad de financiarse. “De no mediar una ampliación presupuestaria, continuará mermando la capacidad de investigación científica y tecnológica, la razón del ser del Conicet”, lamentaron.

Cinco de los ocho integrantes del directorio del Conicet denunciaron “la terrible crisis presupuestaria y salarial” que atraviesa el organismo emblema en investigación y ciencia. Con una carta pública, los directivos expresaron su “tristeza e impotencia” por el deterioro de la capacidad para producir y promover el conocimiento. Además, lamentaron la decisión del Gobierno de eliminar el Ministerio de Ciencia, Tecnología e Innovación, algo que calificaron como “incomprensible”.

Según denunciaron, los tres años de la era Macri fueron dramáticos para la ciencia. “En estos tres años el Conicet ha sufrido un profundo y sostenido deterioro de los salarios de sus trabajadoras y trabajadores y de los estipendios de sus becarias y becarios, muchos de los cuales viven con remuneraciones que se sitúan por debajo de la línea de pobreza”, aclararon en el escrito.

Entre enero de 2016 y diciembre de 2018 los salarios de los investigadores acumularon un aumento del 87,5 por ciento para las remuneraciones y becas más bajas y del 77 para las categorías más altas. En ese mismo período, el costo de vida subió un 148,2, según datos del Indec. Este año, los científicos obtuvieron un ajuste salarial entre el 18 y el 25 por ciento, aumento bastante menor al de la inflación, que superó el 40 por ciento. Según investigadores del Conicet, la Argentina es uno de los países de la región que menos paga a sus científicos.

El escrito –firmado por Dora Barrancos, Francisco Tamarit, Miguel Laborde, Roberto Rivarola y Tulio Del Bono– pone de manifiesto también que la mayoría de las unidades ejecutoras del organismo terminaron el año con solo un 40 por ciento del presupuesto prometido. Parte de la merma presupuestaria respondió al aumento de las tarifas que afectó a todos los bolsillos, incluidos los organismos públicos.

El presupuesto 2019 deja al organismo al borde de la imposibilidad de financiar cualquiera de sus muchos instrumentos de promoción y esto a su vez afectará seriamente la capacidad de trabajo de toda la red institucional del CONICET y de las instituciones asociadas”, remarcaron los directivos, que como consecuencia del recorte presupuestario tuvieron que eliminar subsidios para reuniones científicas ya aprobadas. “Una dolorosa resolución”, dijeron sobre esta última situación.

Según explicaron, el presupuesto 2019 aprobado en el Congreso contempla para el Conicet un aumento del 23 por ciento con respecto al del año en curso. Cifra que quedó muy por debajo de la inflación calculada para el mismo periodo. Dicho presupuesto, que presenta un recorte real, incluye los futuros acuerdos paritarios y “una seria disminución, incluso nominal, de los fondos para funcionamiento, inversión y financiación de proyectos”.

El mayor miedo de los representantes del Consejo Directivo es “no poder atender otros compromisos asumidos” como los subsidios adeudados y ya comprometidos. “De no mediar una ampliación presupuestaria, es de esperar que continúe mermando la capacidad de investigación científica y tecnológica, la razón del ser del Conicet”, se lamentaron los directivos.

El conocimiento, remarcaron los investigadores, es el valor más preciado que tienen las sociedades a la hora de superar sus problemas, mejorar la calidad de vida de sus ciudadanos y proyectar un futuro de prosperidad con justicia y equidad.

Argentina tiene una enorme capacidad de producción de conocimiento, creada con el esfuerzo de muchas generaciones, que le ha permitido alcanzar destacados logros, científicos y tecnológicos. Poner en riesgo esa capacidad de transformación sería echar por tierra los sueños de poder superar las grandes falencias estructurales que nos aquejan desde hace siglos”, finalizaron las autoridades del Conicet, quienes le pidieron al presidente Macri “una solución rápida”.