¿Qué opinión tenés sobre la resolución que adelanta el inicio de clases?

Nos ha llegado a la redacción una encuesta sobre la resolución de Cornejo que incluye el comienzo de clases para el 18 de febrero de 2018. En distintas notas ya adelantamos nuestra opinión, pero es interesante saber qué opinan los mendocinos, por lo que dejamos el enlace aquí abajo.

https://docs.google.com/forms/d/e/1FAIpQLSeU_Mfge04M25p8lyMbzK4rDGzmlNZp1j3U-Ftw2GxqDQnmiw/viewform?embedded=true

El gobierno de Mendoza dispuso el inicio de clases para el 18 de febrero y se extenderán hasta el 11 de diciembre “para garantizar 190 días de clases”, diez más de lo que habitualmente se proyecta año a año. Para Cornejo, esto implica necesariamente un “salto de calidad”, algo que no podría estar más lejos de la realidad. 

En primer lugar podemos ver, que más días de clase o mayor carga horaria no garantiza una mejor educación. De acuerdo a las pruebas PISA, países como Austria, Alemania, Hungría, Corea del Sur o Finlandia tienen menos horas en el aula que los alumnos de nuestro país, pero sus resultados en las pruebas son superiores.

Si entre los primeros lugares figuran las principales potencias económicas ¿es la educación garantía de dominio o bonanza económica? ¿O acaso podría ser la evaluación ser funcional a sus intereses? Eso ya sería materia para otra nota, por ahora tomaremos las cifras que usa Cambiemos.

 Hasta ahora parece que Cornejo sólo busca agregar días para adelantarse a los conflictos salariales del año que viene. Vale decir, seguirá ajustando.

Desmentida la pretensión del gobernador morado, ahora podemos realizar una análisis más profundo. ¿Qué diferencias podemos encontrar entre los sistemas educativos? El contexto nacional, el presupuesto y el papel de la educación en cada país.

Cualquier sistema educativo del mundo tiene dos elementos fundamentales, el docente y los alumnos. Pero separarlos de la realidad en la cual viven es imposible. Antes de evaluar los resultados de Lengua y Matemáticas, por una cuestión de pura humanidad (y hasta de lógica), cabe preguntarse antes si estas personas tuvieron algo para comer esos días o si pueden sostenerse dignamente con sus salarios.

Según la UCA, el 62,5% de los niños argentinos son pobres, 8 millones de menores tienen algún tipo de carencia (alimentaria, vivienda, educación, salud, saneamiendo entre otras) y uno de cada tres se alimenta en comedores.

Sería un interesante debate para dar en la sociedad en conjunto, pero en la situación que vivimos actualmente esto resulta ocioso. No nos faltan días de clase, sino que escacean los recursos y sobra el hambre.