Macri no va a ganar ¿Por qué? 1ª parte

No son buenos los augurios para Macri en 2019. Cada vez son más los argentinos que, cuando van al almacén o reciben la factura de algún impuesto cargan de insultos al Presidente. Sin contar de los miles que se enteran que han pasado a integrar el vasto grupo de los nuevos desempleados.

 

Esto se expresa en la caída abrumadora de su intención de voto para las próximas elecciones presidenciales. En primera vuelta no gana. Y en segunda tampoco. Tal es la “sensación” generalizada que está instalada entre los argentinos, que el decir que Macri no va a ganar se ha convertido en una verdad de Perogrullo. En esta nota nos proponemos dar una opinión sobre sus causas, en particular, económicas.

La renuncia instigada de Caputo y su reemplazo por Sandleris, del riñon del FMI, determinó una modificación de la política respecto al valor del dólar y el uso de las reservas del BCRA. El problema lo alertó Lagarde: el primer desembolso del préstamo por U$S 15.000 tardó tan sólo tres meses en gastarse en concepto de venta de divisas a fin de mantener su valor, ante el permanente drenaje al exterior. De mantenerse ese ritmo, la Argentina no puede afrontar el pago de la deuda. [1]

Ahora bien, la tan mentada “tranquilidad cambiaria”, se asienta en dos cuestiones fundamentales: por un lado, las altas tasas de interés, y por otro, la llegada de nuevos desembolsos del FMI. RIN

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Sobre la primera flota una enorme burbuja de Leliq. Los bancos, que son los únicos que pueden comprarlas, las adquieren contra depósitos a plazo fijo de sus clientes. Es decir: ingresa dinero al banco en concepto de plazo fijo y el banco lo utiliza para comprar Leliq.

¿Cuál es el negocio? El mismo de siempre con nombre nuevo: mientras que las Leliq pagan intereses por el 73%, los plazos fijos pagan el 50%, lo que implica que los impolutos bancos ganen el 23% cambiando la plata de ventanilla. Esto determina que el interés de los plazos fijos aumenta, haciendo de este depósito una opción más “tentadora”. Tal es así, que el monto total depositado aumentó un 8% desde setiembre a octubre y los bancos llegan a ofrecer el pago de intereses parciales en treinta días a plazos fijos de 90 días. Aumentan los plazos fijos y disminuyen los préstamos: para los bancos las Leliq son un gran negocio.

Ahora bien: el 50% de los depósitos bancarios están comprometidos en la compra de Leliq. ¿Qué pasaría si un día todos los depositantes van al banco y quieren retirar sus depósitos? Seguramente la plata no esté y sea el BCRA el que cubra las obligaciones y salve a los bancos. Seguramente también, los fondos se destinen a comprar dólares. Empezó la corrida otra vez.

Un fantasma recorre la Casa Rosada: la inflación. El plan del macrismo para combatirla consiste en mantener el valor del dólar dentro de determinados parámetros (tarea difícil de sostener por lo que acabamos de enunciar) y desalentar el consumo. La herramienta para lo último, consiste en “restringir la oferta monetaria” que no es más que hacer aún más pobres a los argentinos: reducen salarios y jubilaciones y disminuye la asistencia social, sumado a los artilugios de las finanzas descriptos. En teoría si no hay consumo bajan los precios.

Mas nada dicen frente el altísimo grado de concentración en la producción y comercialización de todo lo que integra la canasta alimentaria, que permite fijar los precios ante la falta de competencia y la ausencia de regulación por parte del Estado que tolera tremendos abusos a costa del hambre de los argentinos.

Sumado a ello la brutal devaluación determina el aumento de precios de todos aquellos bienes y servicios atravesados por el dólar. “La inflación de octubre fue del 5,4% y en 10 meses roza el 40%” dice un titular de Ámbito Financiero. [2]

Simultáneamente la tan ansiada “lluvia de inversiones” sigue sin llegar. Las únicas inversiones que vienen son las destinadas a la especulación financiera.

Tal como muestra el cuadro anterior, el ingreso de dólares por endeudamiento supera al que se obtiene por exportaciones, mientras que las divisas destinadas a la especulación supera enormemente aquellas que pueden ser destinadas a la producción. Una cifra no deja de aumentar: la transferencia de renta al exterior. (Ver gráfico siguiente)

Estos números, más allá de la nefasta política del macrismo, vuelven a demostrar el problema de la divisa. Durante el peronismo, por ejemplo, se resolvió por nacionalizar el comercio exterior y los depósitos bancarios, establecer tipos de cambio distintos y encarar una decidida política de integración con los países de la región a partir de acuerdos bilaterales que desplazaban de la comercialización al dólar. Las herramientas están, lo que falta son ejecutores.

En el trabajo, las consecuencias de la política macrista son aún más turbias: en el segundo trimestre de 2018 la desocupación alcanzó el 9,6%, siendo la más alta en los últimos doce años. El salario promedio de los trabajadores registrados cayó un 9,2% interanual en setiembre, siendo aun mayor para los trabajadores del sector público.

A quienes peor les va es a las mujeres: “…mientras que la tasa de desempleo en general para los aglomerados urbanos es del 9,6%, entre las mujeres ya alcanza el 10,8%”. [3] Sobre nosotras recaen con mayor crudeza las consecuencias del ajuste. Miles de madres, amas de casa, trabajadoras registradas o no, retroceden día tras día en el arduo camino de la emancipación económica.

“En la Argentina nunca se hizo un ajuste de esta magnitud sin que caiga el Gobierno” decía el cínico miserable de Dujovne. [3] Fue a partir de las “botas” en algún momento o los votos inducidos por el engaño del macrismo en el marco de un brutal retroceso de la conciencia política de los argentinos, sumado a errores del gobierno anterior, los que han hecho posible los planes de ajuste. Esperamos que el tiempo que resta sea lo menos cruento posible para los argentinos.

Macri no va a ganar. Sólo a partir de la conformación de un amplio frente de las distintas expresiones del campo nacional, antimacrista, podremos dar revancha. En próximos artículos, desarrollaremos las posibles causas de la estimada derrota electoral del macrismo, a partir del análisis de los frentes electorales, las posiciones del sindicalismo, y las opiniones de Francisco sobre la situación argentina./

(Fin de la primera parte)


Fuentes

[1La Voz

[2Ámbito Financiero

[3El cohete a la Luna

[4Infobae