Repudio al proyecto macrista de privatizar los clubes

Compartimos el comunicado emitido por el presidente del San Lorenzo, Matías Lammens, donde plantea un análisis político del trasfondo que encubre el proyecto de instalar las SAD en nuestro país. Mauricio Macri impulsó un proyecto similar por el año 2001, obteniendo una clara negativa por parte de los clubes y los hinchas. En los tiempos que corren, la postura del dirigente tiene mayor validez por plantear el deporte como un asunto de clases sociales, poniendo sobre la mesa el rol educativo y social que cumplen los clubes de fútbol por encima de la lógica mercantilista del Gobierno de Cambiemos.

Las Sociedades Anónimas Deportivas (SAD) son una muy mala idea para los clubes argentinos. Nuestra postura fue clara siempre: San Lorenzo fue el primer club en rechazar las SA en su asamblea de socios. Por estatuto, el club será siempre de los socios y nunca de un dueño.

En el país hay más de 3 mil clubes asociados a la AFA que conforman, junto a los clubes de barrio, una extraordinaria red de contención y promoción social para nuestros chicos y chicas. Los clubes son mucho más que 90 minutos de fútbol.

En un país con la fragilidad social que tiene Argentina, donde 4 de cada 10 chicos es pobre, el Estado debería apostar a los clubes. En vez de asfixiarlos con tarifas impagables, en vez de querer convertirlos en negocios, hay que protegerlos para que sigan cumpliendo su rol social.

Una SA persigue, legítimamente, ser rentable y ganar plata para sus accionistas. Los clubes están para otra cosa: están para contribuir a una sociabilidad más humana ¿Está Argentina en una situación para desconocer ese aporte?

En San Lorenzo, por ejemplo, tenemos miles de chicos y chicas de la 11114 que juegan en nuestra ciudad deportiva, van a la colonia de vacaciones y participan de decenas de programas y talleres educativos. También tenemos más de 4 mil deportistas federados. ¿Haría esto una SA cuando vea que no son actividades económicamente rentables?

Recientemente terminaron los JJOO de la Juventud y fue un orgullo ver a nuestros deportistas competir tan sanamente. ¿Sabrán los que proponen las SA que esos deportistas se formaron gracias a clubes que apostaron a deportes que no son “negocio”?

El argumento de que las SA se administran mejor es falso, dogmático e ingenuo. Hay administraciones buenas y hay administraciones malas, independientemente de su forma societaria. Hay miles de casos de asociaciones civiles excelentemente administradas. Y miles de casos de SA fraudulentas y pésimamente gestionadas. Y viceversa.

No es momento de votos secretos ni de esconderse; es momento para que los dirigentes del fútbol argentino demos la cara y representemos, no solo a los miles de socios que nos votaron, sino a la sociedad en su conjunto.