Nuevo acuerdo con el FMI y «ayuda financiera» a grandes costos

El ajuste sobre el pueblo trabajador impuesto por el FMI como condición para el desembolso de dolares que sigan fomentando la bicicleta financiera y la destrucción del empleo está garantizado. Dicho esto el organismo aprobó el crédito de 5.700 millones de dolares como adelanto del acuerdo Stand By que ya supera los 50.000 millones pactados en primera instancia.

 

El de la semana que viene, es el primero de tres desembolsos de dolares que recibirá nuestro país (luego de la ampliación del crédito a 56.300 millones de dolares), en diciembre del corriente llegarán a reforzar la especulación 7.700 millones de dolares, que junto con los 11.000 que recibiremos en marzo de 2019 se pretende blindar nuestra economía de la crisis económica y social que se respira. De esta manera el Gobierno Nacional pretende ocultar las medidas antinacionales llevadas a cabo.

 

El directorio del Fondo Monetario Internacional (FMIaprobó el nuevo programa de «ayuda financiera» para la Argentina por u$s 56.000 millones. El board del organismo avaló un giro de unos u$s 5.700 millones que eleva el monto los desembolsos totales del FMI desde junio a los u$s 20.400 millones.


En el memorando de entendimiento suscripto entre Argentina y el FMI, el Gobierno planteó una serie de compromisos vinculados a la política monetaria, el tipo de cambio, la competitividad de la economía, la inflación y la balanza de pagos. 

Por lo pronto, el equipo que conduce el ministro de Hacienda Nicolás Dujovne difundió el documento en el que se detalló los cuatro objetivos centrales del nuevo plan económico: 

 Restaurar la confianza del mercado a través de políticas macroeconómicas que disminuyan las necesidades de financiamiento de la Argentina y pongan la deuda pública en un firme sendero descendente. 
 Rediseñar la estrategia política del Banco Central y reforzar su marco institucional para asegurar que la inflación caiga a un solo dígito para 2021.
 Disminuir las tensiones del balance de pagos, permitiendo operar flexiblemente el tipo de cambio como un amortiguador de shocks.
 Proteger a los sectores más vulnerables de la carga de esta necesaria recalibración de la política económica.

En lo referido a la política monetaria, el Gobierno se comprometió ante el FMI a operar con un tipo de cambio «totalmente flexible». Ese sentido, Hacienda apunta a utilizar la oferta de pesos como ancla nominal por lo que el valor de la moneda «será determinada por las fuerzas del mercado» lo que supone la no intervención del Banco Central.

Respecto al mercado libre de cambios, las autoridades argentinas anticiparon que «nos comprometemos a no realizar ventas de divisas a través de bancos estatales». Asimismo, el Gobierno anunció: «No tenemos intención de realizar ventas de divisas con los desembolsos del Fondo en lo que resta del año». 

A la hora de pronosticar sus perspectivas económicas, el Gobierno admite que la caída de la economía podría ser mayor este año y en 2019. «Esperamos que el crecimiento se contraiga entre 2 y 3 por ciento en 2018 y entre 0,5 y 2 por ciento en 2019″, explicó el equipo económico en el memorando de entendimiento presentado ante el FMI.

En ese punto, Hacienda espera una recuperación «en forma de V» augurando que la economía argentina se recuperará un 8,5% ciento interanual en el cuarto trimestre de 2019. Para alcanzar tal nivel de rebote económico el Gobierno anticipó que «habrá un viraje en la demanda desde el consumo interno y la inversión hacia una recuperación liderada por las exportaciones».

Lo cierto es que Dujovne confía en el nivel competitivo del tipo de cambio real «que impulsará las exportaciones y comprimirá las importaciones». «Nuestro déficit en cuenta corriente se reducirá en más de la mitad para terminar en 2019 entre 0,5 y 1,5 por ciento del PBI», sostuvo Hacienda en el documento. 

Por último, en lo que respecta a la inflación las expectativas del equipo económico de Macri están depositadas en su esquema de política monetaria desinflacionaria y la disminución de la demanda. «La inflación general debería alcanzar un punto máximo por encima de 40% para enero de 2019 y comenzar a caer rápidamente a poco más del 20% a fines de 2019″, ratifica Hacienda.

En lo que respecta al alza de precios para los próximos dos años las expectativas no podrían ser más positivas para el Gobierno de Macri. Según el ministerio de Hacienda, la inflación «continuará cayendo a un ritmo constante» para llegar a un solo dígito para fines de 2021.

(Ámbito Financiero)