NO HAY AJUSTE SIN REPRESIÓN

A días de la aprobación del presupuesto del 2019 diseñado para conformar al FMI, en el cual el ajuste está cayendo sobre los sectores más postergados (jubilados tendrán menos poder adquisitivo, universidades recibirán 18% menos respecto de la inflación del año pasado, los trabajadores estatales seguirán siendo despedidos). Sumado a la caída de la actividad economica, que aumenta trimestre a trimestre y hoy la desocupación llega a los dos dígitos, atentando seriamente los intereses de los argentinos y argentinas.

Sin embargo, todas estas politicas no podrían llevarse a cabo sin una profunda colonizacion cultural encabezada por la Universidad en cuanto a su contenido y los medios de comunicación que imponen una cortina de hierro que impide comprender la realidad. Pero, cuando el hambre apremia y la angustia se convierte en bronca y movilización este gobierno decide reprimir. De esta forma intenta, por un poco tiempo, sostener la financiarización de la economía.

En el marco de protestas que se están realizando en todo el país, de distintos sectores, la policía tiene el ambiente propicio para reprimir e incluso llegar a la tortura. Es el caso de un pastor evangelista miembro de la CTEP (Confederación de Trabajadores de la Economía Popular), el pastor Diego Mendieta.

El problema de estas prácticas es que son llevadas adelante por miembros de las fuerzas públicas, el caso lo podemos ubicar junto con la desaparición de Santiago Maldonado, la detención de Juan Grabois, la tortura a la maestra de Moreno o la represión de las distintas movilizaciones que se realizan día a día en nuestro país. Es una política del GOBIERNO DE CAMBIEMOS EN ALIANZA CON LA UCR, para atemorizar a la población que está descontenta con esta política economica que ya es de aproximadamente el 80% de rechazo.

Desde ya, nos solidarizamos con el dirigente de la CTEP y nos ponemos a disposición para lo que sea necesario.