La Sociedad Rural Argentina y sus caprichos históricos

 

La Sociedad Rural Argentina (SRA) históricamente ha estado del lado contrario a los intereses de la mayoría del pueblo argentino. Su vinculación con los mercados internacionales la ha llevado a hacer reclamos que tienden a destruir el mercado interno y mantener un sistema productor de materias primas. No es casualidad que se hayan opuesto a cada gobierno de tinte popular, industrializador, proteccionista, es decir, nacional. Tampoco que se hayan alineado con cada gobierno de tinte antinacional.

Fundada en 1866 por Eduardo Olivera, aglutina a los principales dueños de tierras que empezaron a levantar cabeza con la nefasta Ley de Enfiteusis de Rivadavia. En un principio dicha ley parecía promover el desarrollo capitalista en la Argentina ya que las tierras no escrituradas, vale decir que no se estaban utilizando para ningún fin productivo, pasan a manos del estado. Pero en realidad solo servían como garantía para el Empréstito Baring Brothers, del cual, de un monto de un millón de libras esterlinas, solo se recibieron 570.000 y se pagaron 23.734.766 pesos fuertes[i]. Así nacía la deuda externa de  Argentina.

Pero no solo para eso “servía” la ley. Con esas tierras se pagaron los sueldos atrasados de los soldados que habían participado en la guerra de la Independencia. Los soldados, al no tener el capital suficiente para trabajar esa tierra, y empujados por el hambre y la miseria, las vendieron a las grandes familias terratenientes, los Anchorena, Lezica, Díaz Vélez, Viamonte y Dorrego. De esta forma las principales familias terratenientes empiezan a concentrar el rico suelo Argentino.

Se opusieron al  gobierno de Yrigoyen que democratizaba la renta agraria producida por el suelo pampeano. Es necesario aclarar que las condiciones climáticas de nuestra Pampa húmeda favorecen la actividad agraria de una forma impresionante, pero no generan el trabajo necesario para el resto del país.  Seis días antes del golpe de Estado que destituye a Yrigoyen, la Sociedad Rural lo abuchea y lo insulta en la famosa “Exposición Rural Argentina”.  De esta forma muestran la oposición política y cultural al movimiento nacional de la época.

Ya se oponían a Perón cuando era Secretario de Trabajo en el gobierno de Farrell. Con el Estatuto del Peón se otorgaban los derechos laborales a los trabajadores rurales.  Luego, durante los gobiernos de Perón se llevó adelante el Instituto Argentino de Promoción del Intercambio (IAPI) que era una medida de control sobre el comercio exterior. Lo que hacía básicamente era comprar todos los cereales y las carnes producidas en la Argentina para venderlas al exterior. De esta manera cortaba con la especulación de los grandes terratenientes y beneficiaba a los pequeños productores que no tenían acceso a los mercados extranjeros, entre otras cuestiones.

En el gobierno de Cristina Fernández, los intereses de los grandes terratenientes no habían cambiado. Pedían la eliminación de las retenciones, un impuesto que permitía al Estado hacerse de una caja interesante.También pedían que la moneda argentina valiera menos, que se devalúe, pues como decíamos al principio , vender en el exterior las materias primas es mucho más jugoso que venderlas en el país.

¡Hoy en día rebosan de alegría!

Su presidente hace casi todo lo que ellos dicen. El plan de gobierno de Mauricio Macri fue hecho a partir de los reclamos de los sectores concentrados de la economía. El sector agroexportador reclamaba lo siguiente:

  • Eliminación de las retenciones: este impuesto es una de las formas del Estado para obtener los recursos necesarios para gobernar. Sin un autofinanciamiento genuino no se puede tener soberanía económica ni independencia política.  Se dice que el que te pone la plata te pone la “línea”. A Macri le ponen las dos (plata y línea)  el capital financiero. Y Macri elimina las retenciones.
  • “Mejora del tipo de cambio” (Léase: Devaluar): En el exterior se paga en dólares, entonces mientras más caro se encuentra el dólar en argentina, más plata ganan estos tipos. Pero la gran mayoría de los argentinos no son propietarios de grandes extensiones de tierra, por lo tanto su poder adquisitivo decae de forma atroz. Es decir que pueden comprar menos cosas con la misma plata, y esto genera una reacción en cadena: Como la gente consume menos el mercado interno se destruye y el  estado percibe menos impuestos por ejemplo el IVA. Y Macri devaluó, a tal punto que el dólar actualmente está rosando los $30.
  • Eliminación del sistema ROE: los ROEs eran una forma que tenía el Estado de controlar las exportaciones del agro. De esta forma el Estado prevenía la evasión de impuestos y la especulación con lo producido. De nuevo, Macri elimina los ROE.

 

Como para Macri “lo prometido es deuda”[ii] cumple al pie de la letra los caprichos de este sector concentrado de la economía argentina. Entonces, destruye el mercado interno, destruye la industria nacional, elimina retenciones, mantiene un dólar alto para beneficiar a los grandes exportadores del agro… aparte les habla con el corazón: «Quiero decirles que no están solos. Ahora estamos trabajando en equipo. Si todos tiramos la lanza del carro en la misma dirección, el carro sale”. Un dulce. Macri es un vende patria más en la Argentina que favorece a los sectores concentrados de la economía, entre ellos, los cipayos de la Sociedad Rural que siempre miraron con desdén el mejoramiento de vida de las clases populares en la argentina, pero les brillan los ojos cuando miran hacia el exterior.

 



[i] “Revolución y Contrarrevolución en la Argentina”- Tomo I “Las Masas y las Lanzas”

[ii]http://rinacional.com.ar/sitio/endeudamiento-lastre-macrista/