Mientras el barco se hunde, las ratas de la especulación escapan

El gobierno nacional conducido por Mauricio Macri permitiría el avance de un viejo proyecto para frenar la inflación. (1)

La alianza de clases que representa el actual gobierno podría sintetizarse en una fusión de la rosca oligárquica tradicional Argentina, encabezada por los grandes exportadores de soja, y por otro lado el hampa de las finanzas materializada en los bancos, quienes han sido los grandes ganadores de este gobierno y la parte que se ha encargado de darle sustento con la búsqueda de deuda en el extranjero.

Una posible ley anti-monopolios impulsada por el macrismo solo se explica en el marco de una crisis de legitimidad, la inflación como crítica central al gobierno medido en encuestas plantea la necesidad de buscar un “plan b”. Tocar la cadena productiva oligopolizada, cuando no monopolizada, se vuelve una opción con tal de mantener el saqueo a través de los bancos.

El ajuste del gasto público, los salarios por debajo de la inflación y todas las medidas “monetaristas” del gobierno no han sido suficientes para controlar el problema. A la hora de elegir, Macri prefiere tocar los intereses de los Carrefour, los Coto o los Peña Braum (La Anónima) y demás antes que controlar al sector financiero, principal instrumento para la concentración y posterior transferencia de la riqueza.

Algo similar podía observarse durante los ‘90, la formula Menem-Duhalde era una síntesis de estos mismos intereses. Por un lado estaba el turco que representaba a los bancos (liberalización de la economía, convertibilidad, régimen de paridad cambiaria, etc.) y por otro Duhalde, quien luego en sus funciones de presidente beneficiaría a la oligarquía terrateniente con una devaluación y generaría algo de caja para el Estado a través de una retención a las exportaciones, permitiendo el plan jefas y jefes de hogar, por ejemplo. Esta fórmula llego a su momento de quiebre cuando el régimen de paridad cambiaria determino una gran pérdida de ganancias para el sector agro-exportador, los dólares que los exportadores obtenían pasaron a valer solo 1 peso, esto significó la predominancia del sector financiero.

La similitud de aquella formula con el gobierno de Cambiemos no es coincidencia. La crisis que atraviesa Macri a partir de la dudosa sustentabilidad de la deuda, el encarecimiento del crédito internacional y el giro proteccionista en las principales potencias determinan una puja entre ambos sectores aliados al gobierno. Varios han sido los cimbronazos que ha tenido esta alianza, sin embargo la posibilidad de un cuestionamiento a los monopolios y al control de la cadena productiva determinaría la preferencia del ejecutivo por el sector financiero.

Vale decir, no es solo una preocupación bien intencionada de la inflación, sino que frente a la crisis que observa el macrismo hoy decide poner por encima de todos sus aliados al sector más especulativo, llegando incluso a tocar los intereses de otros aliados considerados secundarios.

 

(1): http://www.ambito.com/918290-gobierno-prepara-plan-b-contra-la-inflacion-carrio