El Partido Justicialista es intervenido por orden de la Jueza Servini

Hace instante trascendió en algunos diarios que la Jueza Servini de Cubría determinó la intervención de la Conducción Nacional del Partido Justicialista. El ex Gobernador  y actual Diputado Nacional por San Juan, José Luis Gioja debía cumplir su mandato hasta el año 2020, pero por orden judicial se designó a Barrionuevo como interventor del partido.

 

El interventor del PJ tendrá la misión de producir actos necesarios tendientes a la “normalización” partidaria. Deberá realizar un inventario de todos los bienes muebles e inmuebles del Partido Justicialista Orden Nacional, e informar sobre la situación económica financiera de la entidad, por último tendrá que presentar un informe mensual en donde se detallen las actividades del partido.

A continuación una imagen del Escrito Judicial, en el que se resuelven los siguientes puntos:

En declaraciones a Radio La Red el desplazado José Luis Gioja planteo su preocupación por la intervención judicial al partido y manifestó su preocupación al respecto.

“Es una mala noticia. Llama mucho la atención. Tendrá que ver con esto de judicializar la política, que está de moda…”

Respecto a los motivos por los que se llevó a cabo esta intervención el Diputado Gioja afirmo que:

“No sé cuál es la causa. No tenía ni siquiera conocimiento de que había una acción de esta. Siempre hay amigos, compañeros y no compañeros que buscan artilugios para que el justicialismo tenga algún tropiezo. Estas autoridades fueron elegidas más que democráticamente hace un año y medio atrás. El mandato vence en 2020. Me sorprende… Me parece una intromisión que nada tiene que ver con una decisión judicial con sustento; vamos a apelar la decisión de la jueza”

En este sentido Gioja aclaró que el partido no necesita de ninguna “normalización”  la semana pasada se realizó una reunión del Consejo Nacional del PJ.

En este sentido es que afirmamos que la decisión de la Jueza se encuentra muy lejos de ser un acto de defensa de los partidos políticos, e implica un atropello a la democracia política y un retroceso a los años más oscuros de la historia argentina, en donde también se usaba la excusa de “normalizar”, para poder deslegitimar y desbaratar cualquier posibilidad de defensa de los derechos obtenidos. (RIN)